Catamarca inició el Año Jubilar 2025: un camino de esperanza, fe y conversión
Con una solemne ceremonia de apertura en la Catedral Basílica y Santuario de la Virgen del Valle, la Iglesia en Catamarca comenzó este domingo 29 de diciembre el Año Jubilar 2025, bajo el lema “Peregrinos de la Esperanza”.
La fecha elegida, coincidente con la fiesta de la Sagrada Familia de Jesús, María y José, marca el inicio de un tiempo de gracia y reflexión que se extenderá hasta el 28 de diciembre de 2025, convocado por el Papa Francisco.
El evento comenzó con la apertura de la Puerta Santa por parte del Obispo diocesano, Mons. Luis Urbanc, en un acto que simboliza la invitación de la Iglesia a todos los fieles a entrar en un proceso de conversión y reconciliación. Esta puerta, que será un símbolo durante todo el año, representa el acceso a la gracia divina y a la indulgencia plenaria, una de las principales bendiciones del Jubileo.
La peregrinación hacia la esperanza
A primera hora de la mañana, una multitud de peregrinos inició su recorrido por las calles de Catamarca, siguiendo la cruz de Jesús en una procesión que atravesó la Plaza 25 de Mayo hasta el Paseo de la Fe. La peregrinación, que conectó dos de los lugares más emblemáticos de la fe catamarqueña —la Catedral Basílica y el Santuario de la Virgen del Valle—, es una invitación a reflexionar sobre el misterio de la Encarnación de Cristo y el significado del Año Jubilar: la esperanza.
La misa de apertura, presidida por el Obispo Urbanc, fue concelebrada por una decena de sacerdotes y contó con la participación de cientos de fieles provenientes de las parroquias de toda la diócesis. En su homilía, Mons. Urbanc destacó que el Año Jubilar 2025 es un tiempo de alegría, pero también de conversión y reconciliación. “El centro de esta alegría será nuestra conversión”, afirmó el Obispo, invitando a los presentes a vivir este jubileo en plenitud y a recibir la gracia de la indulgencia cada día, mediante la participación en las celebraciones y la reconciliación sacramental.
La Indulgencia Plenaria: un año de gracia
Una de las principales enseñanzas del Año Jubilar es la oportunidad de recibir la indulgencia plenaria, que consiste en la remisión de los castigos temporales debidos por los pecados. Para obtenerla, los fieles deberán peregrinar al Santuario de Nuestra Madre del Valle o a la Catedral Basílica, pasar por la Puerta Santa, estar en gracia de Dios, participar en la Misa y rezar por las intenciones del Papa. Mons. Urbanc explicó que esta gracia puede ofrecerse también por los difuntos, y que la indulgencia se podrá recibir cada día a lo largo del año jubilar, lo que otorga una oportunidad única de renovación espiritual.
El valor de la familia y la esperanza en el Jubileo
En su mensaje, el Obispo recordó también el valor fundamental de la familia, siguiendo el ejemplo de la Sagrada Familia de Nazaret, cuya fiesta se celebraba ese mismo día. “Debemos recuperar el valor de la familia”, sostuvo Urbanc, resaltando que la fe inquebrantable de personajes como Ana, Elcaná, María y José debe inspirar a las familias actuales a vivir un amor y una esperanza renovados. “La virtud de la esperanza será el centro de nuestro peregrinar en este Año Jubilar”, agregó, invitando a los presentes a ser “servidores de la esperanza”, tal como lo expresa el lema del jubileo.
La Peregrinación continúa
Este Año Jubilar no solo se vive en la ciudad capital. El Obispo anunció que el 30 de diciembre abrirá la Puerta Santa en el Servicio Penitenciario, para que los presos también puedan vivir esta gracia, y el 1 de enero se realizará otra apertura en el Santuario de la Gruta, donde numerosos peregrinos ya se han congregado. A lo largo del año, otros lugares clave de la diócesis, como el Santuario de Belén y las localidades de El Suncho y Piedra Blanca, también recibirán la visita de los peregrinos.
Ofrendas simbólicas y oración del Jubileo
En el momento de las ofrendas, se presentaron varios símbolos del jubileo, como el logo y la oración del Año Jubilar 2025, una estola morada representando el sacramento de la reconciliación, y las sandalias y el bastón del peregrino. Estos símbolos, que reflejan el viaje espiritual de los fieles, se colocaron en el altar como signo del compromiso de caminar juntos hacia la esperanza. La celebración culminó con la bendición final y una oración colectiva, alabando a la Virgen María y pidiendo por la santificación de todos.
Un año para renovarse espiritualmente
Con esta apertura solemne, Catamarca inicia un año de encuentro profundo con la fe y la esperanza, convocando a todos los fieles a caminar juntos hacia una mayor cercanía con Dios. En un mundo marcado por desafíos, el Año Jubilar 2025 es una oportunidad para experimentar la reconciliación y la alegría de la conversión, siguiendo el ejemplo de los grandes pilares de la fe cristiana: la esperanza, la familia y la misericordia.
Este tiempo de gracia promete ser un faro de luz para todos los que se atrevan a abrir las puertas de su corazón y recorrer el camino de la fe con renovado fervor.