Más de 700 catamarqueños filosofaron con Darío Sztajnszrajber
¿Qué puede convocar a más de 700 catamarqueños, de todas las edades, y retenerlos, con atención plena, por tres horas sentados en sus butacas, llenando la sala mayor del Cine Teatro Catamarca? Nadie respondería que una charla de filosofía.
Sin embargo, el filósofo y conductor del
programa "Mentira la verdad”, Darío Sztajnszrajber logró la tarde del martes 20
de octubre lo que pocos: mantener a su auditorio –conformado por muchísimos
adolescentes y jóvenes pero también adultos y gente mayor- con la atención y el
interés durante las tres horas que, entre exposición y preguntas-respuestas se
extendió la charla que ofreció en el marco del 2° Festival de la Palabra y las
Artes, organizado desde la Secretaría de Cultura de la Provincia.
Sin mencionarlo ni exponerlo como objeto,
durante la charla habló del título de su primer libro: "¿Para qué sirve la
filosofía?”. Y esa fue la excusa para abordar los grandes temas de la filosofía
–y de la vida- como el amor, la muerte, la felicidad, la angustia, la otredad,
la normalidad, Dios y hasta la verdad; temas que fue hilvanando con la
facilidad de los grandes narradores y abordando a partir de anécdotas de la
vida cotidiana que cualquiera ha vivido o tiene a mano.
"¿A quién no lo convoca la pregunta ‘por
qué nos enamoramos’ o ‘por qué nos tenemos que morir’. A quién no le interesa
saber por qué las cosas son como son. Esas preguntas –continuó el filósofo-
fueron puestas en el lugar de improductivo, de inútil o de preguntas sin
respuestas y eso genera angustia”, destacó.
Y siguiendo ese razonamiento vinculado al
título de su libro se preguntó: "¿Por qué la filosofía tiene que servir para
algo?”, renegando del sentido utilitario que -pareciera una necesidad- hay que
darle a todas las cosas que existen o que hacemos en el mundo.
"Tomás Abraham dice que la filosofía es un
saber inútil. Si entendemos la utilidad en el sentido más lineal el saber de un
médico sirve para curar, el de un arquitecto para diseñar casas. El filósofo no
tiene un saber práctico, pero la filosofía es un saber útil porque nos sirve
para cuestionar por qué todo tiene que servir para algo”.
Escapando al sentido utilitario, el
filósofo señaló que concibe a la
filosofía más cerca del arte que de la ciencia. "Hay un dictatum que dice que
la filosofía es la madre de las ciencias. Pero para mí la filosofía está más
cerca del arte que de la ciencia porque cuando uno hace filosofía se le
moviliza algo más corporal, más emocional, no solo el raciocinio”, destacó.
Tal como lo había anticipado antes de llegar a Catamarca, su charla terminó disparando muchas preguntas y desbaratando las certezas que varios creían tener ya asidas. "La filosofía es la pregunta, no la respuesta. Y lo más interesante es que en filosofía la pregunta abre, no cierra”, señaló, abriendo el juego a una extensa y entretenida ronda de preguntas que surgían en cantidad y sin pudores desde distintos puntos del auditorio.
La
divulgación como democratización de los saberes
Sztajnszrajber aprovechó también la charla
–programada como una de las actividades centrales del Festival de la Palabra y
las Artes- para resaltar la existencia de un espacio como Canal Encuentro, que
le ha permitido a él a través de su programa "Mentira la verdad” pero también a
muchos otros intelectuales y hacedores de distintos saberes acceder a esta
espacio donde convergen contenidos distintos a la tv entretenimiento.
"Tuve la suerte de vivir en un tiempo en el que la divulgación es una cuestión política. Antes un divulgador era un simplificador, la academia lo bastardeaba. Hoy creo que la divulgación se convirtió en una cuestión más política, de democratización del saber”, defendió.