CATAMARQUEÑOS;…Tengamos memoria

Esperamos que la actual conducción ya elegida por la sociedad esté a la altura del desafío que tiene por delante, que no es poco ni fácil; es todo lo contrario. Está en sus manos devolver a los catamarqueños, la confianza en las instituciones fundamentales de la forma de gobierno republicana.

Castillo, Brizuela del Moral, Jalile y Guzman
POLITICA

Transcurría la década de los noventa y en CATAMARCA gobernaba  Ramón  Saadi, con aciertos y errores, con un estilo de manejo de la cosa de la cosa pública muy poco apegado a los valores republicanos. Para muchos Catamarqueños era irritable pero, la gran mayoría del pueblo lo premiaba con su apoyo en las urnas.  Así durante una década, la oposición interna y externa no encontraba la forma de revertir la tendencia del electorado.

La fatalidad de un hecho policial  cayó como un  balde de agua fría que sacudió la conciencia adormecida de toda la sociedad catamarqueña. Fue la juventud la que en silencio marchó por las calles de Catamarca pidiendo justicia, porque la conciencia colectiva presentía que tras de este hecho algo se  ocultaba;  o simplemente fue la gota que colmó el vaso y dió la escusa perfecta para ir por la cabeza de Ramón que sin querer  ya molestaba al jefe de los noventa: a Don Carlos Saúl Menen.

Fue entonces que el agua se juntó con el aceite; pasó lo que nunca se pensó que podía suceder; el compañero Carlos intervenía los tres poderes de la Provincia, se barajó y se repartió de nuevo… ¡esta vez las cartas estaban marcadas!, la intervención federal tenia una orden precisa.  Ramón tenia que perder la elección y para ello  todo era válido .Como lo dijera Maquiavelo, ¡divide y reinarás!

Al peronismo lo partieron en pedazos, así nace el FENCA, conteniendo al peronismo que nunca le pudo ganar una interna a Ramón. Los mas osados y caraduras fueron la pata peronista del novel FRENTE CIVICO Y SOCIAL, que se autoproclamaron ¡los paladines de la  justicia!, ¡los probos e ilustres en el manejo de la cosa pública!

Así, participamos del circo de una investigación y condena de los presuntos autores del crimen de María Soledad.

Los imputados lejos de tener un juicio justo, ajustado a derecho y con todas las garantías de un estado de derecho, fueron condenados por ser perejiles que la sociedad en sus ansias de revancha con el poder político eligió. Le apuntaron a cualquiera que pasara dos veces al día por Sarmiento y República, seguro tenía algo que ver con lo que pasó en Catamarca.

Pero lejos de terminar la tiranía, en Catamarca lo único que se logró fue mudar la piel de la serpiente, porque se tardó veinte años para que la sociedad catamarqueña se diera cuenta que lo que molestaba , irritaba y producía mal olor en Catamarca no era tal o cual dirigente, sino una forma corrupta del manejo de la cosa publica; de administrar  la justicia; de las prebendas; del burdo accionar de los representantes del pueblo en el manejo de los intereses de toda la sociedad que es convidada de piedra en las decisiones de lo que queremos como tal para el futuro de nuestros hijos y nietos.

Los catamarqueños queremos vivir en un estado republicano, con plena división de poderes, con una justicia que se ajuste a derecho, con representantes que cumplan el mandato popular para el cual fueron elegidos,  que no se encariñen con el sillón de AVELLANEDA Y TULA,  que el paso por la legislatura sea fructífero en la sanción de leyes y un efectivo control del ejecutivo, que es la función para la que fueron elegidos. Que la vocación de servicio impregnen  las acciones de todos los días de todos y cada uno de los diputados, senadores, concejales y funcionarios. Que recuerden que son empleados del pueblo y no dueños de la cosa publica.

Dos décadas tardó el Peronismo local en producir la decantación  interna en sus filas de dirigentes hasta poder presentar a la sociedad una alternativa distinta en la cual los catamarqueños podamos depositar sus esperanzas y anhelos.

Esperamos que la actual conducción ya elegida por la sociedad esté a la altura del desafío que tiene por delante, que no es poco ni fácil; es todo lo contrario.

Está en sus manos devolver a los catamarqueños, la confianza en las instituciones fundamentales de la forma de gobierno republicana.

Necesitamos urgente  una JUSTICIA OBJETIVA en la administración de los intereses de toda la sociedad tanto en temas de orden  civil, penal, comercial y administrativo, con fallos ajustados a derecho, en tiempo y forma.

Queremos saber que pasó con las causa BRANDAN,  COLOMBO, ACCION SOCIAL, TURISMO, no pueden quedar en los cajones de algún funcionario judicial ad hoc, resguardada esperando la prescripción por inacción judicial. El daño efectuado a la hacienda pública es muy grande y los catamarqueños ya estamos cansados de pagar la fiesta y las impericias de nuestros gobernantes.

Las leyes y reglamentaciones jurídicas  están, queremos que  los organismos de control actúen, que separen la paja del trigo que se realicen todas y cada una de las auditorias y controles que prevé la ley de contabilidad pública y que el Tribunal de Cuentas cumpla con sus funciones.

Sino será nuestra suerte mudar de tirano, sin mudar la tiranía.

 

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