Chagas: alertan sobre una enfermedad silenciosa que aún golpea en zonas endémicas
En el marco del Día Mundial de la Enfermedad de Chagas-Mazza, el Ministerio de Salud de la Provincia reforzó el llamado a la concientización, la prevención y el diagnóstico temprano de esta patología que continúa presente en Catamarca, considerada una región endémica.
Desde el Hospital Interzonal San Juan Bautista, a través del Servicio de Cardiología, advirtieron sobre la importancia de mantener estrategias activas de detección y control. La jefa de Consultorios de Cardiología, la Dra. María Isabel Ramonda, explicó que en Argentina la vigilancia actual pone especial énfasis en mujeres embarazadas y en la transmisión congénita, aunque en la provincia “persisten notificaciones anuales, lo que confirma la necesidad de sostener políticas sanitarias específicas”.
El Chagas-Mazza es una enfermedad parasitaria causada por el Trypanosoma cruzi. Su principal vía de transmisión es a través de la vinchuca, un insecto que no contagia por la picadura en sí, sino por sus heces infectadas al entrar en contacto con heridas o mucosas. También puede transmitirse de madre a hijo durante el embarazo, por transfusiones, trasplantes de órganos o por vía oral.
La enfermedad presenta dos fases: una fase aguda, generalmente con síntomas leves o incluso sin manifestaciones, y una fase crónica que puede extenderse durante años. Sin tratamiento, cerca del 30% de los pacientes puede desarrollar complicaciones cardíacas, mientras que un 10% puede presentar trastornos digestivos.
Entre las manifestaciones más graves se encuentran las afecciones cardíacas, como arritmias, insuficiencia cardíaca o incluso muerte súbita. En menor medida, pueden aparecer complicaciones digestivas como megaesófago o megacolon.
En cuanto a los síntomas, en la fase aguda pueden registrarse fiebre, malestar general, inflamación de ganglios, agrandamiento del hígado o bazo, y signos característicos como el de Romaña. En la etapa crónica, la enfermedad puede permanecer silenciosa durante años o evolucionar hacia formas más complejas.
El diagnóstico varía según la etapa: en la fase aguda se detecta el parásito en sangre, mientras que en la crónica se requieren estudios serológicos específicos, además de evaluaciones cardíacas o digestivas.
Respecto al tratamiento, el abordaje antiparasitario es más efectivo en etapas tempranas o en pacientes sin daño orgánico avanzado. Está indicado en casos agudos, congénitos, en niños, adolescentes y algunos adultos, aunque no se recomienda durante el embarazo ni en pacientes con afecciones avanzadas.
En materia de prevención, las autoridades sanitarias insisten en la necesidad de reducir la presencia de vinchucas en los hogares. Para ello, recomiendan mantener la limpieza, evitar la acumulación de objetos, sellar grietas en paredes, alejar corrales y gallineros de las viviendas y utilizar insecticidas aprobados, aplicados por personal capacitado.
Asimismo, se solicita a la población que, ante la detección de una vinchuca, la capture sin dañarla y la acerque al Laboratorio Entomológico y Parasitológico de la Dirección de Vectores y Zoonosis, ubicado en Chacabuco 169, o al centro de salud más cercano para su análisis.
Finalmente, desde el sistema de salud remarcaron que el Chagas-Mazza sigue siendo una problemática vigente en Catamarca, y que la detección precoz, junto con el tratamiento oportuno, resulta clave para evitar complicaciones graves, especialmente a nivel cardíaco.