Las coincidencias de Zitelli y Elpidio Guaraz con Sergio Massa
En tono presuntuoso, el diario El Ancasti publicó hoy que “Sergio Massa se reunió Silvio (Silvestre) Zitelli”, como si el líder del Frente Renovador hubiera ido a la búsqueda del veterano italiano (se lo ve “grande” al hombre), cuando en realidad fue el propietario del diario local quien visitó al ex intendente de Tigre, en su sede partidaria. Y, a las pocas horas, Massa estuvo con Elpidio Guaraz, ¿cuál es el mérito?
Sin lugar en la tapa, El Ancasti contó también que el ex intendente de Tigre y actual diputado nacional estuvo también "con catamarqueños en Tucumán”, sin poder ocultar la referencia de que entre los contertulios del bonaerense –además de Raúl Jalil, Jorge Moreno, etc.- se encontraba el locuaz intendente de Bañado de Ovanta, Elpidio Guaraz, a quien en más de una oportunidad el mencionado diario definiera como un "impresentable” o un "inimputable”, defenestrándolo en extensas y exclusivas dedicatorias en los espacios del "Cara y Cruz”, sección donde Zitelli ordena volcar su particular impronta. ¡Como para esconderlo a Elpidio…, si en las fotos aparece "prendido” y sonriente con el aspirante bonaerense al sillón de Cristina!.
De lo conversado y publicado –al menos-, entre Zitelli y Massa se desprende que "el Gringo” lo viene siguiendo a Massa desde 2007, cuando lo fue a saludar después que fuera "elegido por primera vez intendente de Tigre”, cuando todavía era bien "kirchnerista”. Y, aunque no se publicará nunca, claro está, para ofrecerle además algún "negocito” como de los que ya disfruta con Aguas Sudamericanas en Pilar (vecino a Tigre), que consiguió en la presidencia privatista de Carlos Menem, para administrar el agua en ese populoso y paquete distrito bonaerense.
También, sin dudarlo, le habrá ofrecido ahora los servicios de su diario "independiente” y "servidor público” (ni él se lo cree, porque El Ancasti está al servicio de sus exclusivos y personales intereses), a cambio de alguna eternamente frustrada candidatura nacional, como la que viene buscando desde los días felices de Ramón Saadi, en la cúpula del poder peronista en Catamarca. Más tarde, igualmente malograda en otras fallidas intentonas con los radicales del Frente Cívico y Social. Aunque claro, a juzgar por las imágenes, la respuesta afirmativa de Massa no debiera demorarse demasiado, porque a "Don Silvestre” no parecen quedarle demasiados turnos electorales.
Y lo menos relevante es lo que difundió el propio diario El Ancasti, donde se escribió que hablaron "sobre la situación actual de las economías regionales, particularmente la del Noroeste argentino, y las perspectivas de desarrollo...”, generando la reacción de Massa, para que se pronuncie sobre "la lejanía del puerto (de Buenos Aires) con la región norte, y la incidencia que tiene el costo de transporte en su producción...”, una sartada de giladas, como si a partir de ese instante Massa, que se postula para la presidencia de la República, estuviera sabiendo que Catamarca queda a 1.200 kilómetros de Buenos Aires.
Pero ahora volvamos a Elpidio Guaraz, a quien El Ancasti y Zitelli trataron en otros días de "mono con navaja”, definiendo a "su trayectoria…” como "una antología del desatino” y hasta preguntándose con supuesta preocupación "quién lo banca a Guaráz”. Es decir, todo muy lejos de las coincidencias de hoy, en que El Ancasti publica en su edición del mismo día a Zitelli y a Guaraz -aunque en actos diferentes y también con evidentes distintos estados de ánimo- junto a Massa. Y, tal vez que "Catamarca queda muy lejos de Buenos Aires” sea un detalle demasiado conocido (para ser noticia), y ya no necesite tantas explicaciones, pero bien se podría saber "quién banca 'al Elpidio'…”, algo que ahora Zitelli podría explicarse mejor entre sus charlas y charlas con Massa.