Comienza calvario de más 40 días para Brizuela del Moral
Concluido el proceso electoral con una verdadera paliza, comienza la peor etapa de la gestión de Eduardo Brizuela del Moral. Es que funcionarios de segunda, tercera y cuarta línea de su gobierno, entusiasmados con el jubileo que propone Lucia Corpacci (“No ser sectarios, sino amplios”) agita sus peores miserias, que a modo de santo ‘i seña, para ser bien recibidos, cuentan todo lo que saben, que por cierto es grave.
Desde el 13 de marzo para acá, todo lo que vive nuestra provincia es histórico. Por primera vez un oficialismo es derrotado electoralmente, por primera vez una oposición llega al poder sin la necesidad de un golpe de estado, una intervención federal o la tragedia de una vida adolescente perdida.
Todos los días son jornadas de altísimo voltaje político, que mucha prensa brizuelista no cuenta mucho porque todavía esta auto-amordazada por la pauta publicitaria que le deben. Por suerte estamos nosotros para contar cosas que otros medios no cuentan nunca, ahora porque son recontra-corpaccistas, como antes eran recontra-brizuelistas. Igual advertimos que no es fácil informar al calor de sucesos que se presentan tumultuosos, enrarecidos.
Una nota de Catamarcactual, publicada el viernes pasado, referida al acto de cierre del Frente Para la Victoria, fue ilustrada con una fotografía del mitin, donde aparece un señor llamado Gabriel Giordani. Esa persona es un militante radical, que presta servicios indeseables en la Subsecretaría de Información Publica. Es personal de estrecha confianza del titular del área, Horacio Boucar. Giordani no estaba en el acto para espiar; si lo mandaron con esa finalidad, sentimos informarle a Casa de Gobierno que Giordani no vuelve; que se queda en el kirchnerismo.
Este es solo uno de los tantos casos de conspicuos militantes del oficialismo radical que están buscando acomodarse con el nuevo gobierno a como de lugar; y que para eso, cuentan muchas cosas que saben y las cuentan con lujos de detalles. Algunos cuentan los circuitos completos de la corrupción brizuelista al kirchnerismo, que toma debida nota (vaya uno a saber para qué; aunque pocos creen que esas síntesis sirvan de base para una gestión de mayor calidad que la anterior).
Estos más de 40 días que restan serán controversiales y aunque a muchos no les guste y aunque a otros muchos asuste, no es el fin del mundo.
La gestión brizuelista, da vergüenza decirlo, fue popular, pero además contó con la solidaridad de empresarios, políticos, periodistas, artistas, obispos y un sin numero de compinches, todos los cuales se llenaron los bolsillos a costa de una provincia esquilmada hasta la ruina. De todo eso se hablará en las próximas semanas. Y todo posiblemente desemboque en una floración de una prensa inmunda, cuya única razón de ser es hundir en el oprobio a los opositores mediante escándalos. Lo mismo que antes hacían con el peronismo. Ahora es el turno del radicalismo. Lo que se dice un calvario.