Condenan a 25 años de prisión al brigadier a Graffigna
La Justicia condenó a 25 años de prisión a Omar Rubens Graffigna, ex jefe de Estado Mayor General de la Fuerza Aérea, y Luis Tomás Trillo, ex jefe de la Regional de Inteligencia de Buenos Aires. El ex jefe de la Fuerza Aérea estaba acusado de secuestrar y torturar a José Pérez Rojo y Patricia Roisinblit. A Gómez, ex personal civil de inteligencia, le dieron 12 años.
El Tribunal Oral Federal 5 de San Martín los
consideró coautores de la privación de la libertad y los tormentos contra José
Pérez Rojo y Patricia Roisinblit en el marco de la causa por la Regional de
Inteligencia de Buenos Aires (RIBA), una mansión que funcionó como un centro
clandestino de detención en Morón.
Graffigna había hecho uso, momentos antes del
veredicto, de sus últimas palabras antes de la sentencia sin referirse a los
delitos que se le imputaban. Utilizó casi cinco minutos para definir su
trayectoria como "netamente profesional" y rendir su "homenaje y
gratitud de todo el pueblo argentino" a los oficiales y suboficiales que
combatieron en la guerra de Malvinas, meses después de su retiro como
comandante en jefe de la Fuerza Aérea.
"Soy aviador militar y en los últimos
seis años de mi carrera mi desempeño fue netamente profesional", dijo el
ex integrante de la Junta Militar absuelto en el juicio a las Juntas en 1985,
al referirse al comienzo del terrorismo de Estado y su retiro (1975-1981).
El 6 de octubre de 1978, José y Patricia,
quien estaba embarazada de ocho meses y militaba en Montoneros, y Eva, la hija
de ambos que tenía 15 meses edad, fueron privados ilegalmente de la libertad,
cuando estaban en su casa de Gurruchaga 2259, en la Ciudad de Buenos Aires. La
hija de ambos fue entregada a la tía paterna, en tanto José y Patricia -hija de
la vicepresidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Rosa Roisinblit, apodada
"Mariana", permanecieron cautivos en la RIBA hasta que Patricia fue
trasladada para dar a luz a la maternidad clandestina que funcionaba en la
ESMA.
El 15 de noviembre de 1978, con la asistencia
del represor médico Jorge Luis Magnacco, nació el hijo de ambos, a quien
Patricia llamó Rodolfo Fernando, Días después, Patricia fue trasladada y, al
igual que su esposo, permanece desaparecida.
La RIBA, un organismo de espionaje de la
Fuerza Aérea en la zona oeste del conurbano, era una enorme mansión de 800
metros cuadrados, en dos plantas, que ocupa la esquina de San Martín y Entre
Ríos, en Morón, y fue donde funcionó un centro clandestino de detención y
torturas durante el régimen militar.
El tribunal que llevó adelante el juicio estuvo
compuesto por los jueces Alfredo Ruiz Paz, Marcelo Díaz Cabral y María Claudia
Morgese.