Conferencia: Planificación y gestión del agua subterránea en la Argentina
El Auditorium de la Facultad de Tecnología y Ciencias Aplicadas de la Universidad Nacional de Catamarca fue escenario de la conferencia que, sobre “Planificación y Gestión del Agua Subterránea en la Argentina”, dictó el catedrático de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Nacional de La Pampa, Lic. Carlos J. Schulz.
Schulz, al exponer acerca de la problemática en la
planificación y gestión de los recursos hídricos subterráneos en la Argentina, expresó que "el país reúne todo
un conjunto de particularidades geomorfológicas, geoquímicas, hidrológicas y
ecológicas únicas”, haciendo notar que, a partir de la importancia que han cobrado los recursos hídricos
subterráneos en la Argentina en los últimos años, "el vacío legal y la falta de
avances en la legislación moderna en cuanto a la hidrogeología”.
Al respecto, citó como ejemplo que "la definición de
acuífero desde el punto de vista catastral y legal no está contemplada, por eso los recursos hídricos subterráneos no
se encuentran referenciados, por lo que
poder legislar o reglar sobre ellos -protección, planificar, gestionar etc. o
simplemente dibujarlo-, no se puede”.
"Por esta razón sus límites no se pueden definir
perfectamente en un mapa y su registrar su nomenclatura”, sentenció.
Postuló que la optimización en el uso de los recursos
hídricos subterráneos se puede llevar a cabo por medio de un modelo de Gestión y Planificación "lo que se
traduciría en un ordenamiento hidráulico del recurso, objetivo principal de
esta charla”. Consideró que "este contexto específico de la planificación
hidrológica permitirá obtener una gestión eficiente e integral de los recursos,
y con un desarrollo sostenible de la región”.
A efectos de la localización de las actividades humanas,
mencionó que el agua ha de considerarse desde tres puntos de vista: como recurso,
como medio receptor de residuos y como ecosistema. "Desde el punto de vista del
recurso, el agua debe ser inventariada fundamentalmente en términos de cantidad
y calidad en función al uso que se le destine”, señaló.
Desde el punto de la gestión de la calidad del agua, dijo
que "podemos definir a la calidad del agua como resultado de dos mecanismos
principales, las acciones antrópicas y la dinámica del ciclo hidrológico y de
sus interacciones en el espacio y en el tiempo”.
"Por tanto -agregó-, la gestión de la calidad de las aguas
debe considerar ambos mecanismos que puedan ser descriptos como procesos
estocásticos, en la medida que uno u otro mecanismo estén gobernados por las
leyes de cambio. Así, la calidad del agua, desde una perspectiva amplia de gestión,
pueda ser considerada como una variable aleatoria. La calidad del agua, como
calidad ambiental, debe ser interpretada en clave humana”.
Asimismo, hizo notar que "al desarrollar planes de
protección ambiental, este aspecto debe ser tomado en consideración, por la
implicancia que sigue teniendo el abastecimiento de agua potable, que
constituye un servicio esencialmente monopólico, que es una necesidad básica
para la vida y es una de las principales armas preventivas contra la
propagación de enfermedades hídricas”.