Confirmado, próximamente vuelve
Hay un nombre que siempre sonó y suena para hacerse cargo del costado más débil del gobierno kirchnerista, el político. Sonó antes de diciembre de 2011, como número puesto, pero no fue; sonó todo el 2012, sobre todo hacia fin de año, cuando arreciaron los cuestionamientos a Francisco Gordillo; tampoco fue, pero ahora se confirmó su retorno.
Carlos Bianchi y Ramón Díaz, los DT de Boca y River, no tendrán nunca tanto consenso en las hinchadas, como el que tiene este hombre dentro del peronismo y de la política local.
El gobierno kirchnerista catamarqueño exhibe a diario su incapacidad para comprender la política vernácula, aun después de algunas incorporaciones que, se dice, no tienen el juego que debieran; a pesar de eso, o por eso justamente, lo trae a él.
Integrante de una familia de prosapia peronista, a la que también pertenece la gobernadora, viene a integrarse el gabinete, sin saber todavía donde. Por lo que se calcula que próximamente habría alguna renuncia que determinaría su reingreso.
Tiene experiencia política de sobra. Fue fiscal de Estado, de otro estado claro, distinto, más competitivo, desde todo punto de vista. Fue embajador y desde entonces “gestor de picardías”, como definió Jorge Asís a Don Vicente Saadi, tío del hombre.