Copa Davis: por un domingo inolvidable

A las 10, Del Potro debe ganarle a Cilic para que Argentina llegue al 2-2 y vaya por la Ensaladera en el último punto, que lo jugaría Delbonis frente al gigante Karlovic.

DEPORTES
Son dos gigantes con cara de buenos, correctos, respetuosos, tranquilos, pero cuando le pegan a la pelota, se transforman”. Quien habla y gesticula para remarcar la mutación que sufren los muchachos a los cuales se refiere es David Haggerty, un estadounidense con rostro apto para caricatura que es el presidente de la Federación Internacional de Tenis.

Su concepto, vertido el viernes ante una consulta de Mundo D, adquiere dimensión por estas horas porque a quienes está describiendo son Juan Martín del Potro y Marin Cilic, los principales tenistas de Argentina y de Croacia, que desde las 10 de hoy jugarán uno de los partidos más trascendentes de sus vidas para definir el cuarto punto de la final de la Copa Davis que tiene a los croatas en 2-1 arriba. De lo que suceda en este cruce que pondrá frente a frente a dos amigos dependerá en gran parte a quien Haggerty, este dirigente de 58 años que preside el tenis mundial desde septiembre de 2015, le entregue la preciada Ensaladera de plata.

Del Potro afronta este juego sin opción, es ganar o ganar, porque será la única forma de que Argentina tenga chances de jugar para ser campeón en el último punto.

Ayer, el tandilense describió al croata, con quien comparte edad (28 años), altura (1,98 metros) y características de juego (buen saque, derecha potente y movilidad), como un buen tipo con quien tiene una excelente relación después de tantos años en el circuito.

El argentino, quien en cada expresión o cada contacto con Cilic denota el respeto y el cariño que se tienen, ostenta récord positivo frente al croata (8-2 en 10 cruces), pero hace desde 2013 que no se miden con el agravante de que a "Delpo” las lesiones lo tuvieron a maltraer. Como sea, es un partido que se pronostica parejo, donde cualquiera está en condiciones de ganar, con la diferencia de que Del Potro está obligado.

Ayer, luego de perder junto a Leonardo Mayer el partido de dobles, el argentino fue claro: "Tenemos que dejarlo todo. Los favoritos siguen siendo ellos y hay que estar tranquilos. Será un partido complicado porque tengo toda la presión y él tuvo un gran año y juega en su casa, pero intentaré dar lo mejor, me olvidaré de lo bien que nos llevamos y voy a tratar de ganarle”.

Si hay algo que "la Torre” nunca perdió en estos días en Zagreb fue su postura reflexiva, calma y segura. Y su confianza.

Ayer Del Potro no hizo un gran aporte en el juego de dobles, donde Mayer tuvo más protagonismo y lució más cómodo frente a la dupla formada por Cilic e Ivan Dodig, quien dio una cátedra de cómo se juega en pareja, con toques y ubicaciones que llevaron a pensar en los mejores número "10” o estrategas del fútbol mundial. Su actuación fue determinante para el 7/6, 7/6 y 6/3 con el cual Croacia se puso 2-1.

Del éxito del tandilense dependerá la de esta Argentina que llega sin margen de error. Si "Delpo” pone la serie 2-2 todo quedará en manos de quien en el último turno enfrente al gigante Ivo Karlovic, algo que el capitán argentino y sus colaboradores definían anoche para ver en quien recae la responsabilidad de jugar el punto que le daría la Copa Davis al país por primera vez en su historia: Federico Delbonis (lo más probable; está 1-3 ante Karlovic), Mayer o Guido Pella (nunca lo enfrentaron).

Mente y corazón estarán puestos hoy en el Arena Zagreb, donde ayer otra vez más de cuatro mil argentinos, con Diego Maradona (aún conmovido por la muerte de Fidel Castro, ver más información en página 26) de nuevo entre ellos, jugaron su partido y hoy repetirán su aliento a un equipo que lo necesitará más que nunca para ver si es un domingo de gloria, la quinta es la vencida y la codiciada Ensaladera viaja a Argentina.

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