Del Corralón Municipal a la Planta de Residuos

La comuna capitalina hizo saber que unas 300 motocicletas que se hallan actualmente en el Corralón municipal, serán trasladas a la Planta de Residuos existente en El Pantanillo.

INFORMACION-GENERAL

Desde cierto punto de vista podría resultar relativamente grato constatar que esas motos no volverán a circular por las calles del Valle Central ni de ninguna otra parte: su destino será convertirse en chatarra.

La información disponible consigna que el Corralón se halla abarrotado de autos y motos. Urge desocuparlo con la finalidad de habilitar ese espacio con una especie de escuela de manejo.

Supuestamente, se habría barajado la alternativa de vender esas motos en pública subasta pero para ello se imponía cumplir diversos requisitos legales y organizar el respectivo remate a un costo relativamente elevado.

En realidad, la situación de esos rodados no cambiará en absoluto. Cambiará el lugar en que se hallan depositados, al parecer “sine die” en tanto y en cuanto los supuestos propietarios no aparezcan, paguen la multa y regularicen la situación.

Se aprecia que la saturación del Corralón tendría alguna relación con las singulares facilidades que otorgan los vendedores de estos motovehículos y –tal vez-, un cierto grado de irresponsabilidad por parte de quienes adquieren estos rodados que luego no proveen de toda la documentación requerida o circulan sin casco o con exceso de ocupantes, cuestiones éstas que dan lugar al secuestro y posterior traslado al Corralón Municipal. No siempre sus propietarios concurren el Tribunal de Faltas. Muchos abandonan la moto a su suerte.

Pudo saberse que hay motocicletas depositadas en el Corralón desde el año 1993 dato éste que estaría mostrando un cierto grado de desidia por parte de los  munícipes capitalinos que resuelven  “achicar” la existencia de motos en el Corralón cuando la capacidad está prácticamente colmada y excedida.

Estaría previsto trasladar a El Pantanillo “lotes” de 50 motos por vez y todas contarían con su correspondiente legajo.

Lamentablemente, la medida que motiva estas líneas no ha de solucionar el problema de los accidentes causados por las motos y la frecuente imprudencia  de sus ocasionales pilotos.  La necesidad de disminuir la cantidad  de accidentes –y consecuentemente el número de víctimas-, pasa por otros carriles. Son los que tienen que ver con la educación vial. Algo de lo que carece la mayoría de los que circulan en motocicleta.

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