Cosecha histórica y lluvia de dólares: proyectan hasta 160 millones de toneladas

La Argentina se encamina a una campaña agrícola récord, con estimaciones que ubican la producción total de granos entre 147,9 y 160 millones de toneladas, según proyecciones de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires y la Bolsa de Comercio de Rosario.

ECONOMIA

El escenario representa una buena señal económica para el gobierno de Javier Milei, que busca fortalecer el superávit fiscal y aumentar el ingreso de divisas al país.

De acuerdo con el informe de la entidad porteña, la producción alcanzaría 147,9 millones de toneladas, un 13% más que en la campaña anterior, superando incluso el récord histórico registrado en el ciclo 2018/2019. En tanto, la bolsa rosarina proyecta un volumen todavía mayor, de 160 millones de toneladas, impulsado por mejores rindes en trigo, maíz y girasol.

El aumento en la producción también se reflejará en el comercio exterior. Según las estimaciones, las exportaciones agrícolas podrían superar los US$36.000 millones, lo que implicaría un crecimiento cercano al 7,3% respecto del ciclo previo.

En volumen, la Argentina podría colocar en el mundo más de 106 millones de toneladas de granos y subproductos, destacándose el trigo con ventas externas por 17,3 millones de toneladas y el maíz con 37,5 millones.

No obstante, el valor total exportado no alcanzaría el máximo histórico en dólares registrado en la campaña 2021/22, cuando las ventas externas del complejo granario superaron los US$39.800 millones.

El trigo fue el cultivo con mayor crecimiento relativo, con una producción estimada de 27,8 millones de toneladas, seguido por el girasol y el maíz, este último con una proyección cercana a 57 millones de toneladas.

La soja, en tanto, comenzará su cosecha en las próximas semanas en medio de un escenario climático dispar: mientras algunas regiones lograron recuperar humedad tras las lluvias recientes, otras zonas continúan con déficit hídrico.

Pese a estas diferencias, el sector agropecuario se perfila como uno de los principales motores económicos del año, con mayor disponibilidad de mercadería para exportar y un flujo significativo de dólares que podría impactar en las cuentas públicas y en la estabilidad cambiaria.

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