Las criptomonedas, una herencia más

Las medidas de seguridad sobre las que se sustentan estas monedas virtuales obliga a sus dueños a tomar diversas medidas a la hora de legarlas como herencia.

INFORMACION-GENERAL

Hace ya nueve años desde que el Bitcoin y la tecnología blockchain vieron la luz para revolucionar el sistema financiero mundial. En un par de páginas, Satoshi Nakamoto plasmó la esencia de un sistema que en la actualidad está presente en miles de servidores en todo el mundo y que mueve cientos de millones de dólares al día.

En poco tiempo esta criptodivisa fue ganando en popularidad, dando lugar a la aparición de nuevas criptomonedas sustentadas bajo la tecnología conocida como cadena de bloques. Tras el indiscutible éxito del Bitcoin, fueron muchas las plataformas las que vieron una oportunidad de mercado en las criptomonedas. Así, con el tiempo surgieron Ethereum, Litecoin, Ripple o Dash.

Todas ellas son empleadas en transacciones comerciales con un objetivo puramente financiero, pero no todas las criptomonedas cumplen con esta función. En el mundo del entretenimiento, por ejemplo, existen criptomonedas que se convierten en el propio servicio permitiendo jugar directamente en determinadas plataformas online.

En este sentido, nuestro país no se ha quedado atrás en cuanto al desarrollo de estas criptomonedas y recientemente un grupo de argentinos ha puesto en marcha una plataforma en la que cualquier ciudadano puede invertir en diversas divisas digitales. Inbest Network, que así se llama la plataforma, cuenta además con una criptomoneda propia, IBST, y por el momento ya ha recaudado 10 millones de dólares.

En cualquier caso, ya sean empleadas como una moneda más de pago o como base de un servicio, lo cierto es que todas ellas representan un valor económico. Una cantidad de dinero que puede y debe tenerse en cuenta a la hora de redactar un testamento. A nadie se le ocurriría hoy en día redactar un documento de este tipo sin incluir todas y cada una de sus posesiones, ya sean físicas (propiedades) o virtuales (caso de las cuentas bancarias). Entonces, ¿por qué no tener en cuenta nuestras criptomonedas en este proceso?

La necesidad de saber qué ocurre con las criptomonedas de una persona cuando ésta muere salió a la luz hace un par de años tras el fallecimiento de Matthew Moody. Este joven de 26 años fue una de las primeras personas en minar Bitcoins desde su casa cuando esta actividad era posible realizarla desde computadoras domésticas. Hace cinco años, Moody perdió la vida en California a causa de un accidente aéreo y desde entonces su padre, Michael Moody, ha intentado acceder a las criptodivisas de su hijo, las cuales pueden estar valoradas en millones de dólares o en tan solo centavos. El carácter descentralizado de las criptomonedas impide que el padre de Moody pueda acceder a la billetera virtual de su hijo sin las claves de éste, por lo que esa cantidad de criptomonedas se encuentra actualmente en paradero desconocido y totalmente inaccesible para sus familiares.

Por este motivo, los expertos recomiendan un proceso previo de exhaustiva recopilación de información a todos aquellos emprendedores que se lancen a trabajar con estas monedas virtuales. El objetivo no es otro que el de salvaguardar la seguridad de estas inversiones, tanto a nivel personal como para los posibles herederos de las mismas.

¿Qué se debe hacer entonces si poseemos fondos en criptodivisas y queremos legarlas a nuestros seres queridos? Lo primero a tener en cuenta es realizar un inventario de las diversas criptomonedas que tenemos así como su cantidad. De esta forma, se puede establecer una ruta de acceso a cada una de ellas, teniendo en cuenta las diferentes medidas de seguridad que se deben cumplir para llegar a ellas. Esto significa que hay que tener en cuenta todas las fases de acceso a las criptomonedas, y si una de ellas pasa por el acceso a través de un smartphone o un correo electrónico, se deberá poner en conocimiento de nuestros herederos las claves para acceder a ellos.

Por otra parte, es importante que este legado se haga de manera legal y oficial. Es decir, será obligatorio redactar un testamento ante notario en el que quede constancia de la cantidad de criptomonedas que dejamos en herencia y la persona o personas herederas de las mismas. Además, también es necesario explicar a los futuros herederos qué son las criptomonedas y en qué consiste la tecnología blockchain sobre la que se sustenta.

Tomar estas medidas de manera previa puede evitar que en un futuro ocurran de nuevo situaciones como las de Matthew Moody, cuyos familiares todavía siguen peleando por encontrar el fruto del trabajo de su hijo.

 

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