¿ El Cristo del Coco Quintar ?
La obra requeriría la suma de 130 mil pesos en concepto de mano de obra solamente.
Trascendió, tal vez con la velocidad de un rayo, una información originada en Fiambalá según la cual el intendente Señor Amado David Quintar estaría proyectando erigir un monumento a Cristo cuya altura rondaría los quince metros de altura. El monumento de marras estaría ubicado en una lomada en uno de los accesos a la localidad que se ha hecho famosa por la balneoterapia que brinda con sus aguas termales. La obra requeriría –de entrada-, la suma de 130 mil pesos en concepto de mano de obra solamente.
La reacción no se hizo esperar y en varios medios periodísticos se enumeraron –prolijamente-, los motivos por los cuales se considera inoportuno el gasto de esa suma de dinero.
En Archivo y en materia de Cristos trasformados en monumento hallamos dos singularmente famosos: el Cristo Redentor en la Cordillera de los Andes y el Cristo que extiende su brazos sobre Río de Janeiro en Brasil.
Ambos monumentos han adquirido la categoría de emblemáticos y son punto de referencia. Como la Torre Eiffel en París o las Pirámides en Egipto, el Monumento al Almirante Nelson en Londres o el Obelisco en Buenos Aires.
Como provincianos nos resistimos a omitir un Cristo más pequeño y modesto emplazado en la localidad de Río Ceballos en las Sierras Chicas de Córdoba o el que tenemos en El Rodeo. Modesto pero ruidoso. Cuando se dispuso su erección sus promotores fueron acusados de “inventar” un atractivo turístico sin estar movidos por la condigna religiosidad que las circunstancias imponían. En medio de polémicas declaraciones el monumento fue instalado y –efectivamente-, se convirtió en un notable atractivo turístico al margen del respeto que inspira su condición de imagen sagrada.
En el caso que motiva estas líneas es factible efectuar un par de apreciaciones vinculadas con los motivos por los cuales el Señor Quintar estaría dispuesto a gastar 130 mil pesos y llevarse puestos un crecido número de problemas solucionables rápidamente con esa plata.
Como es sabido, el Señor Quintar es un de los políticos más populares de Catamarca con una trayectoria susceptible de ser calificada como triunfadora en las lides políticas.
Con la notable habilidad de sus ancestros, el Señor Quintar apuntaría a erigir un monumento que más que responder a la religiosidad –indiscutible por cierto-, de los fiambalenses. tendría como finalidad no declarada pero en gran medida justificada, perpetuar su nombre por los siglos de los siglos.
Por que –estimado lector y póngale la firma -, con toda seguridad ese monumento sería “bautizado” con el nombre (como estampado a fuego) de “El Cristo del Coco Quintar”.