¿Cuál Vilma Molina…?, ¿la camarista…?...no…
El diario El Ancasti cometió en su edición de hoy uno de los errores más groseros de los últimos tiempos en el campo del periodismo gráfico lugareño, al confundir a la camarista en lo Civil, Comercial, Laboral y de Minas de Catamarca, Dra. Vilma Juana Molina, propuesta por el gobierno provincial para ocupar uno de los cargos creados en la Corte de Justicia de la provincia, con una empleada judicial del mismo nombre.
Evidentemente, al diario de Zitelli le falló el
archivo o sus periodistas, y sobre todo sus directivos, no están familiarizados
con el rostro y la figura de la camarista que integrará la Corte ampliada del
Poder Judicial, lo cual no deja de ser una buena noticia, teniendo en cuenta
las versiones -nunca desmentidas ni menos negadas- sobre las fluidas relaciones que
el propietario del diario de calle Sarmiento mantiene con los actuales miembros
del máximo tribunal.
Esta información, que desde su conocimiento
hasta su ubicación en la primera plana del diario seguramente pasó por el cedazo
de por los menos cuatro personas y hasta del mismísimo Zitelli, siempre muy atento
a los devenires del palacio de calle República, terminó en un auténtico papelón
periodístico, que en la jornada de hoy fue la comidilla y hasta el hazme reír
del mundillo tribunalicio y los profesionales de foro lugareño.
En los celulares y las redes sociales
circularon profusamente los interrogantes sobre la incorrecta imagen publicada
en la tapa del diario, por lo que la pregunta más escrita entre los "wasaperos”
era: "¿Cuál Vilma Molina…?, ¿la camarista…?...no…”, con la respuesta "parece
que es otra…”, de acuerdo a lo que los desconcertados lectores observaban incrédulos en el
diario de Zitelli, que más tarde intento aclararlo con una "fe de erratas”
perdida de su edición digital.
Pero ya era tarde; el diario de mayor tiraje,
el que más se vende en Catamarca mostraba en sus páginas -porque repetía su
falla en la crónica interior- había cometido uno de su más flagrantes yerros. Sin
la mínima seriedad del caso, influenciados por el uso los más modernos métodos
de las comunicaciones, los periodistas de Zitelli, aparentemente sin mayores
conocimientos de las personas que se trataban, fueron al google escribieron "Vilma
Molina” y el buscador les devolvió una imagen con el mismo nombre y hasta la
aclaración de que "trabaja en el Poder Judicial”, que no correspondía a la
persona protagonista de la información.
Un auténtico bochorno, que desde ya se ha
ganado un lugar privilegiado entre los "no top ten” de la prensa gráfica
catamarqueña.