Cuando el amor es más fuerte
Una increíble historia se esconde detrás de la catástrofe que se desató en Siján el pasado 23 de enero, donde la única víctima fatal fue un hombre de 80 años identificado como Marcos Chasampi.
La historia puede traslucirse en el amor de un perro hacia
su dueño. Se trata de un mestizo que después de aquel fatídico día y de la
desaparición física de Chasampi, todavía lo espera cerca de lo poco que queda
de la vivienda donde residía junto al hombre.
La víctima padecía de problemas motrices y le costaba mucho
movilizarse por sus propios medios. Cabe recordar que el octogenario falleció
cuando la crecida del río arrastró con su casa.
Todo se descubrió cuando uno de los grupos que llevaba
donaciones a Siján vio a un perrito que estaba casi como estatua cerca de una
vivienda a la espera de algo o alguien.
En ese momento es cuando hicieron todos los intentos para
buscarle un nuevo hogar, pero el perro, que nadie sabe cómo se llama, no quiso
movilizarse de ese lugar pareciendo decir que no se movería hasta que su dueño
no vaya por él.
Ahora sigue enroscado en su tristeza y no quiere saber nada
con salir de ese lugar. Su mirada no es la misma, solo transmite tristeza.