La cuestión es la “oportunidad”
¿Es legítima una reforma de la ley de coparticipación municipal, o en su defecto, que la misma continúe como está, con el voto de intendentes que en diciembre abandonan sus cargos? Esa es la cuestión.
Que una reforma de la actual ley de coparticipación municipal, como la que plantean varios actuales intendentes, es un tema más que complejo lo demuestra el tiempo que perdura instalado como un tema político a resolverse, sin definición, ni en uno ni otro sentido.
Sin avanzar en la complejidad principal, que es evidente, como es la que cualquier mejora para algunos municipios implica un perjuicio para otros, conviene definir la conveniencia en este tiempo de transición, en el que varios intendentes deben dejar sus cargos. Estos, a pesar de que no van a gobernar el año entrante, si se vota por una reforma, están habilitados para votar por el si o por el no.
Así las cosas, el año entrante, los nuevos intendentes de Capital, Tinogasta, Belén, Valle Viejo, Andalgalá, o cualquier otro, con razón si es que las reformas que se resuelvan antes de su llegada los perjudican, plantearan la ilegitimidad de un texto normativo que determina la coparticipación municipal votado por intendentes con el boleto picado, y tras cartón plantearán una nueva reforma.
El magro gobierno de Eduardo Brizuela del Moral no arriesga nada al inmovilizarse en este, como en otros tantos, temas, pero si el que viene, el de Lucia Corpacci; por eso no deja de llamar la atención el apuro puesto de manifiesto por algunos intendentes que se reconocen kirchneristas y luciistas.