Culminan las fiestas patronales en honor a San Isidro Labrador en Valle Viejo
Esta tarde, a partir de las 16 horas, se llevará a cabo la Solemne Procesión en honor a San Isidro Labrador, en la ciudad cabecera del departamento Valle Viejo. La procesión partirá desde la rotonda donde se encuentra el Cristo Redentor, en el Camino de la Virgen.
El Párroco, Pbro. Julio Avalos, invita a toda la comunidad y
devotos a participar de esta manifestación de fe, que recorrerá las calles del
barrio hasta el templo parroquial, donde se celebrará la Santa Misa.
De esta manera, podrán honrar al Santo Patrono de los
trabajadores del campo y protector de las familias, los vecinos, miembros de la
catequesis familiar, del Colegio Nuestra Señora de Guadalupe, las instituciones
parroquiales y civiles, quienes caminarán junto a la imagen de San Isidro,
agradeciendo por las gracias recibidas, y pidiendo por sus intenciones
personales.
Historia del Santo
San Isidro Labrador nació en Madrid, España, allá por el
1080, en la época en que esa villa pasó a manos de los cristianos, al derrotar
el predominio moro en ese lugar.
Este santo fue toda su vida labrador, hijo de labradores y
también compañero de labradores. Debemos de entender labrador como un
trabajador del campo sujeto en vasallaje al señor del lugar, en este caso a la
ilustre familia Vargas.
San Isidro labraba duramente la tierra todos los días, sin
embargo acudía también diariamente a recibir la eucaristía, dedicando muchas
horas a la oración. Su devoción fastidiaba a algunos compañeros envidiosos,
quienes un día lo acusaron de ausentismo ante don Juan de Vargas.
Se dice que mientras San Isidro estuvo ausente, ocupado en
sus oraciones en una iglesia, un par de ángeles bajaron del cielo, tomaron el
arado y dirigieron los bueyes para cumplir con la labor encomendada al piadoso
campesino. De modo que cuando el señor Vargas fue llevado a atestiguar,
encontró todo en orden, y los acusadores quedaron en ridículo.
Cuando los musulmanes recuperaron brevemente Madrid, San
Isidro se refugió en Torrelaguna, donde conoció a María Toribia de la Cabeza y
la desposó; ella también habría de alcanzar la santidad.
El matrimonio se distinguió siempre por compartir sus pocos
haberes con el prójimo, quienes lo visitaban nunca se iban con las manos
vacías, sino que sin falta eran obsequiados con algo.
Su piadosa vida culminó cuando el santo tenía más o menos 90
años de edad. De inmediato comenzó a ser venerado y empezaron a atribuírsele
milagros. Cuando fue exhumado en 1212, a los cuarenta años de fallecido, para
trasladar sus restos a la parroquia de San Andrés, su cadáver continuaba
incorrupto.
En Catamarca, San Isidro Labrador es el Santo Patrono del
departamento Valle Viejo, cuya capital lleva su nombre y de la Parroquia que se
encuentra en su jurisdicción. Se le invoca para obtener buenas cosechas y
regular las lluvias.
Fue canonizado por el papa Gregorio XV en 1622, de manera
conjunta con grandes hombres de la Iglesia, como Francisco Xavier, Felipe Neri
e Ignacio de Loyola.
San Isidro Labrador nos enseña el valor del trabajo honrado,
la oración constante y la vida caritativa.