Dádiva electoral de la “buena”
Hace unas semanas, la Iglesia local opinó fuerte sobre algunas prácticas ciertamente cuestionables. El vicario de la Catedral, José "Pepe" Díaz, refiriéndose a la dádiva dijo que es "una política vieja y de un sistema envejecido, que ya no se debería tolerar". Pero a los días, el obispo Urbanc apareció recibiendo un cheque (¿?).
Está claro que existe una idea bastante elástica en
Hace unas semanas, el vicario de
Más todavía, se animó a pedir a la dirigencia política que
"no manipule a la gente" y bregó por unas elecciones generales
"sin sospechas". Lo hizo al analizar el contenido del documento de
Tanta republicanismo tan digno contrasta con lo que se supo
de una gacetilla de prensa difundido por el Frente Cívico radical, donde se
consignaba que el senador nacional Oscar Castillo hizo entrega de un subsidio
destinado a solventar los gastos de algunas obras para el sostenimiento del
culto.
El cuestionado ex gobernador y senador nacional vitalicio
fue recibido en audiencia por el obispo diocesano, monseñor Luis Urbanc, quien fue
el que recibió el cheque.
Es cierto que lo que dijo Díaz, citando a los obispos
argentinos, "están recordando el verdadero sentido de las
elecciones". Está mal que la clase política distribuya dádiva entre los
pobres para conseguir votos a cambio; pero es igual de malo que la misma clase
política, tan adicta a la dádiva como es, entregue cheques a cualquier
institución justo antes de una elección. Y peor aún es que las instituciones los
acepten cuando ponen el grito en el cielo denunciando esas prácticas por su
indignidad.
Más digno, para Castillo y la propia Iglesia claro, hubiera
sido que el cheque sea entregado después de las elecciones. Sino así, con la
idea de hipocresía dando vuelta en la cabeza de muchos, los que deseamos una
mayor calidad institucional nos sentimos defraudados. (¡Que Dios nos perdone
por semejante herejía!)