La DASI recuperó el control del servicio de agua potable en Fiambalá
Con una fuerte presencia de técnicos y operarios de la Dirección de Agua y Saneamiento del Interior (DASI), área que depende del ministerio de Servicios Públicos de la provincia, se lograron dos objetivos centrales en la ciudad de Fiambalá, departamento Tinogasta.
Por un lado, se consiguió la reparación y puesta en funcionamiento de dos bombas impulsoras en los parajes de Punta de la Pista y Pampa Blanca, con lo que se logró normalizar por completo el suministro de agua potable para toda la población fiambalense. Y por otro lado, se consiguió luego de varios años, que la DASI recupere el control de la producción, administración y la distribución del agua potable en toda la jurisdicción de Fiambalá, que antes estaba en manos de un consorcio de un centro vecinal de esa localidad tinogasteña.
Esta última acción se logró luego de que se evaluara principalmente que el consorcio formado para hacerse cargo de la responsabilidad de la distribución del servicio, no contaba ni con las herramientas necesarias ni con los recursos indispensables para ejecutar las tareas atinentes para garantizar el suministro a la población.
Frente a esta situación, el ministerio de Servicios Públicos decidió retomar el control de la distribución del agua potable y dejó como responsable encargado a Matías Antonio Cortez, quien a partir de ahora quedará como referente de la DASI en Fiambalá. El responsable del consorcio, Manuel Pereyra, recibió el agradecimiento del personal de la DASI por los años de servicios prestados a la comunidad fiambalense. Ahora, cumplirá funciones dentro de la delegación de la DASI en Fiambalá.
Al recuperarse el manejo del servicio, se logró ejecutar una intervención inmediata para la solución del problema de agua que tenían los vecinos, al salir de servicio las perforaciones de Punta de la Pista y Pampa Blanca.
Con el envío de los técnicos y con el aporte de una empresa privada que realizó trabajos también en estos sitios, se logró en cuestión de horas reparar todos los problemas que tenían los equipos y las instalaciones (tanto eléctricas como de cañerías) de ambos pozos, para ponerlos en servicio nuevamente.
En el paraje de Punta de la Pista se cambió directamente la bomba impulsora, mientras que en Pampa Blanca se hicieron maniobras para mejorar notablemente el caudal disponible para la distribución domiciliaria.
Estas tareas se realizaron también con el aporte del municipio de Fiambalá, que contribuyó con equipamiento, personal y logística para completar las tareas en pocas horas para poder normalizar la prestación de la distribución de agua potable.