Declaran el Año Jubilar para la parroquia de Recreo
El Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc, declaró un Año Jubilar para toda la parroquia San Roque, en la ciudad de Recreo, departamento La Paz, con ocasión de las Bodas de Oro del Colegio Inmaculada Concepción. El mismo se extenderá desde el 15 de octubre de 2014 hasta la misma fecha de 2015.
En el decreto respectivo, el Señor Obispo exhorta a la
feligresía de la parroquia San Roque y, en especial, a la comunidad educativa
del Colegio Inmaculada Concepción a "recibir con gratitud los frutos de la
ímproba obra de quienes los precedieron, comprometiéndose a proseguir con
eclesial denuedo la hermosa tarea de formar integralmente a los niños,
adolescentes y jóvenes”.
Asimismo, los invita a "hacer un alto en el camino para
revisar lo realizado, pedir perdón por las eventuales falencias, renovar los
aciertos adecuándolos a los tiempos presentes, permitir que Dios llene con su
presencia el corazón de todos, escuchar las pulsaciones de su amor que llama
con insistencia a las puertas de sus corazones (cfr. Apoc. 3, 20), recibir las
abundantes bendiciones que el Señor les ofrece y dejarse alentar por el
Espíritu que con su presencia y acción hace nuevas todas las cosas”.
También concede indulgencia parcial, según las condiciones
establecidas por
Breve reseña de la institución euducativa
En el año 1963 Don Ángel Pineda manifestó al entonces
párroco, Pbro. Miguel Holubieč, la necesidad de crear un colegio de enseñanza
secundaria con el fin de evitar la emigración de la juventud recreína y de
proporcionar a los jóvenes una educación integral que abarque lo físico, lo
moral, lo intelectual, lo sexual, lo social y lo religioso, creando un clima
propicio para el desarrollo armonioso de la vida humana y cristiana.
Esta iniciativa fue asumida con admirable diligencia por
miembros de la comunidad y continuada con eficaz perseverancia por el Pbro.
Fermín Carrizo, sucesor del sacerdote anteriormente mencionado, tanto que el 15
de marzo de 1965 se celebró el acto inaugural del Colegio Inmaculada
Concepción, denominado de esa manera porque todos se encomendaron en las manos
de María Santísima para la concreción de tan anhelado proyecto, que se plasmó
en una institución que comenzó a funcionar en un edificio adquirido al Dr.
Liborio Forte.
En los años siguientes, y ya bajo la ardua y eficiente conducción
de sacerdotes dominicos irlandeses, el Colegio se consolidó institucional,
social, organizativa, administrativa y ediliciamente.
Más adelante otros miembros de la comunidad volvieron a
recibir la noble y comprometida misión de hacer brillar hasta el presente y con
renovado resplandor la antorcha de la fe y de la razón, que alumbra el camino a
seguir para llevar adelante la noble tarea de formar integralmente a la
juventud.
El Colegio Inmaculada Concepción no sólo fue el primer
establecimiento en ofrecer educación secundaria en el Este catamarqueño, sino
que es también la única institución escolar católica en esa región de la
provincia, brindando actualmente a la comunidad una propuesta educativa rica en
valores y bienes que promueven la madurez humana y cristiana de la juventud, a
través de los niveles Inicial, Primario y Secundario de una enseñanza con dos
orientaciones, una en Ciencias Sociales y Humanidades, otra en Economía y
Administración.