El decreto trajo sus consecuencias
Ya comenzaron las repercusiones por el decreto firmado por el gobernador de la provincia en relación al pase a planta a los contratados. Existen otros trabajadores que reclaman los beneficios que desde hace años no tienen. Son del interior y del sector Salud, uno de los más perjudicados y con mayores precarizados en la provincia.
Esta mañana, dos mujeres llegaron a Casa de Gobierno donde amenazaron con quitarse la vida. Se trata de dos mujeres que se desempeñan como agentes sanitarios en el hospital de Chumbicha, en el departamento Capayán.
Las mujeres se encuentran en situación precarizada, como muchos trabajadores del interior provincial y también de la Capital. Sufrieron las promesas del ministro de Salud y del gobernador Brizuela del Moral por contratos de servicios, debido a la cantidad de años que llevan trabajando.
Sin embargo, eso nunca se concretó y hoy no pueden acceder a los beneficios del decreto de planta permanente, ni mucho menos a contratos de locación de servicios.
Las dos mujeres se subieron a una de las antenas ubicadas en Casa de Gobierno y desde allí amenazaron con arrojarse al vacío, si no obtenían una respuesta, esa que esperan desde hace tiempo, por no decir años. Las mujeres debieron ser retiradas por la policía que se encontraba en el lugar.
Se trata de muchos trabajadores que se encuentran en situación laboral precaria, y pertenecen al sector salud, cuál si no. El más olvidado por la gestión de Brizuela del Moral. Solo cobran 1000 pesos a través de un contrato de obra, y no tienen beneficios de nada.
A modo de alimentar la bronca de los precarizados, el ministro de Salud, Mario Marcolli, dijo que hay vacantes pero que no habrá más nombramientos porque el gobierno electo no quiere. A modo de chiste, hay que decir que el gobierno de Brizuela del Moral se cansó de nombrar personal este año. Como lo dijo Cabur, se estima que alrededor de 8 mil trabajadores fueron nombrados este año.
Pero en el sector Salud solo fueron nombrados un poco más de 200, dejando afuera a muchos trabajadores que reclaman desde hace tiempo los beneficios de un trabajo digno. “Nuestra intención fue nombrar personas de acuerdo a las vacantes que había, las autoridades electas piden que no se nombre más gente y a demás no hay presupuesto”, manifestó el ministro.
Increíblemente, Marcolli se volvió a burlar de los trabajadores: “Jamás prometí algo que sabía no iba a poder cumplir”. Un chiste.