Descongelan las tarifas de luz y suben hasta un 30% en enero en algunas provincias
Las empresas distribuidoras de energía eléctrica de Santa Fe y Entre Ríos ya anunciaron el ajuste y se preparan para seguir sus pasos las de San Luis, Córdoba, Tucumán y Corrientes. En Buenos Aires, Edenor y Edesur aún analizan la medida.
En enero se termina el acuerdo de las provincias y el
gobierno nacional para mantener congeladas las tarifas de energía eléctrica y
las empresas distribuidoras comienzan a anunciar aumentos de hasta un 30% a
partir de enero en el interior del país.
La suba se repartirá en tandas para evitar que la molestia
de los consumidores termine por frenarlos con medidas cautelares, como ocurrió
en algunas provincias con los aumentos en el gas, según informó el diario
Santa Fe fue ya anunció el ajuste.
Edesal, la compañía eléctrica de San Luis, pidió una suba de
30%, similar a la que reclamaron la cordobesa EPEC y la distribuidora de
Tucumán (EDET).
En Buenos Aires, la gobernación de Daniel Scioli tiene en
estudio un aumento, pero todavía no se sabe qué sucederá con Edenor y Edesur.
En la zona norte y noroeste del país tienen la misma
intención.
En varias provincias estimaron que los aumentos deben
comenzar cuanto antes para establecer un sendero de precios, de manera que el
impacto total de los ajustes sobre la factura no se note de inmediato y
permitan digerirlos mejor.
Las empresas tomaron nota de errores recientes, como cuando
el Gobierno dispuso este año aumentos en el gas -que en algunos casos superan
el 600%- y fueron frenados en
Con costos en aumento y ajustes de tarifas que no alcanzan a
cubrirlos, las empresas distribuidoras tienen un déficit cada vez mayor. Esa es
una de las razones, aducen, por la que dejaron de pagar a Cammesa (la empresa
administradora del mercado y la que les provee la energía) por la electricidad
que venden.
El EPEC debe $2.800 millones; Edelap, $660 millones, y la
chaqueña Secheep, que hasta el año pasado fue piloteada por el jefe de
Gabinete, Jorge Capitanich, $320 millones. Están todavía lejos de las más
endeudadas, las metropolitanas Edenor con $6.250 millones y Edesur con $5.700
millones.
En total, la deuda de todas las distribuidoras con Cammesa
superó en noviembre los$18.000 millones y preocupa a las empresas, porque
afecta de manera directa en sus balances.
En Corrientes el Gobierno ya anticipó que aumentará la
tarifa.