Descubren una civilización única que vivió miles de años antes de la llegada de Colón
Las Cataratas del Iguazú, uno de los destinos naturales más emblemáticos del planeta, esconden mucho más que su imponente belleza.
Un reciente descubrimiento realizado por investigadores argentinos reveló que en esa zona existió una antigua civilización que habitó el territorio miles de años antes de la llegada de Cristóbal Colón a América. El hallazgo fue calificado por especialistas como uno de los más importantes de las últimas décadas en materia arqueológica.
El equipo de trabajo estuvo encabezado por el arqueólogo y antropólogo Eduardo Apolinaire, investigador del CONICET y especialista de la Universidad Nacional de La Plata, quien junto a su grupo llevó adelante un exhaustivo estudio en las cercanías de ríos y arroyos dentro del Parque Nacional Iguazú.
Cómo descubrieron esta civilización ancestral
La investigación comenzó en 2019 y se desarrolló en barrancas, cursos de agua y sectores del monte misionero donde, según los científicos, “se ven eras de tiempo”, es decir, capas naturales que permiten observar cómo se fueron acumulando restos de distintas ocupaciones humanas.
En uno de esos sectores hallaron un área densamente cargada de material arqueológico. “Tuvimos la suerte de recuperar restos de carbón muy antiguos”, explicó Apolinaire. Ese simple indicio dio lugar a uno de los descubrimientos clave: allí hubo fuego hecho por humanos.
Con pruebas de carbono 14 determinaron que algunos de esos restos correspondían a hace al menos 500 años, justo antes del arribo de los europeos, en tiempos cercanos a cuando Alvar Núñez Cabeza de Vaca llegó a las Cataratas en 1542.
Pero lo más asombroso vino después.
En capas más profundas aparecieron fragmentos aún más antiguos. Según los análisis, esos materiales podrían tener hasta 6.000 años, mucho antes de la presencia de guaraníes y de cualquier contacto europeo.
La evidencia encontrada demuestra que estos grupos usaban piedras afiladas como herramientas, restos de animales carbonizados que consumían, maderas utilizadas como combustible e incluso utensilios que sugieren una adaptación notable a la selva y a los recursos del entorno.
Puntas de flecha, hachas y una cultura compleja
El equipo también recuperó puntas de flecha, cuchillos y hachas cuya antigüedad oscila entre 2.000 y 4.000 años, pertenecientes a grupos de cazadores que probablemente utilizaban los ríos para trasladarse y recorrer con mayor facilidad la espesa selva misionera.
Además, encontraron indicios más recientes —de unos 2.000 años— de pueblos guaraníes, que además de cazar y pescar, producían sus propios alimentos mediante el cultivo, desarrollaban alfarería y vivían en aldeas organizadas.
Un descubrimiento que reescribe la historia de Iguazú
Los investigadores aseguran que el hallazgo permite reconstruir una línea temporal que demuestra que el área de las Cataratas del Iguazú estuvo habitada por diferentes grupos humanos durante miles de años, cada uno dejando su marca en el paisaje y en la cultura material.
Este descubrimiento no solo amplía el conocimiento sobre la historia prehispánica de Misiones, sino que también posiciona al Parque Nacional Iguazú como un sitio clave para entender la vida de los habitantes ancestrales del noreste argentino.
Los estudios continúan y, según Apolinaire, “apenas estamos viendo la punta del iceberg”.