Deshidratación y cuadros diarreicos requieren intensas campañas de difusión
Con la llegada de las altas temperaturas aparecen –habitualmente-, los problemas que afectan con preferencia a los niños de corta edad y a loa ancianos. Nos referimos a los cuadros de deshidratación y los trastornos intestinales.
La experiencia indica que estas patologías se instalan mayoritariamente en los más pequeños y en las personas de edad avanzada y proliferan en época de altas temperaturas.
No es motivo de estas líneas describir clínicamente estos problemas. Ello es cosa de profesionales de la medicina. Podemos .en cambio-, hacer referencia a la etiología de los mismos abordando la poco grata actitud que significa afirmar que el 90 por ciento de los casos se originan en la ignorancia de las personas encargadas de preparar los alimentos para los niños y la falta de cuidados que se advierten con relación a los ancianos.
Se aprecia como de urgente e imprescindible necesidad el lanzamiento de una profusa campaña de difusión ejecutada a través de todos los medios de difusión existentes en el medio, incluyendo afiches en vía pública y distribución de folletería ilustrativa.
En algunos barrios podría ser aconsejable la distribución casa por casa de estos materiales.
Para que quede claro: hay que apuntar a una campaña similar a la que tuvo lugar con motivo de la epidemia del cólera hace veinte años, la más efectiva que recordamos pues se trabajó a nivel de “saturación”.
Un operativo de esta naturaleza podría requerir acciones combinadas de las áreas de Salud y la de Desarrollo Social compartiendo recursos tanto humanos como materiales.
Damos por descontado que en los hospitales ya estarán organizando las tareas concernientes a estas patologías que suelen atiborrar de enfermos a los nosocomios.
Se trata –en definitiva- de “prevenir antes que curar”. Se cuenta con lo más importante que son los recursos humanos y la infraestructura. Faltaría, pues, la decisión política que no ha de demorar habida cuenta de lo que significa la salud de las personas mencionadas en estas líneas: niños y ancianos.