Desilusión de radicales
Andalgalá © Más de un radical andalgalense se ha sentido desilusionado cuando se enteró de que uno de los dirigentes catamarqueños con cuentas en Panamá, y ante semejante escándalo que armaron los medios nacionales, era justamente uno de los líderes y conductores del radicalismo provincial, Oscar Castillo, quien además mantiene una vieja polémica con los andalgalenses por el manejo discrecional y delictivo de los fondos de regalías mineras.
Para muchos radicales militantes y fieles a "la orgánica”,
la noticia significó un duro golpe a su credibilidad porque en realidad, lo que
se mira y admira de los dirigentes, es, justamente, su cristalinidad y
transparencia en su accionar público y privado.
Oscar Castillo es el prototipo del dirigente más tradicional
de la política, aquel que se ha profesionalizado en el arte de vivir
parasitariamente del Estado, teta que lo sostiene desde su más temprana edad,
allá cuando su padre Arnoldo Aníbal Castillo se desempeñó como intendente de facto
de la ciudad Capital.
Pasar de pobre a millonario no fue cosa fácil. Al hombre no
se le conoce trabajo, comercio ni industria, tampoco que haya desempeñado la
profesión de abogado con grandes éxitos, razón por la cual podríamos pensar que su cuantiosa fortuna sólo puede estar vinculada a la corrupción
estructural del Estado amasada durante sus años de gobernador.
Siempre tuvo un doble discurso. Nunca dejó de responder
desde el lugar y con el discurso que lo hubiera hecho cuando pobre. Oscar A.
Castillo llegó a decir –cuando ya era millonario- que no podía cambiar su
vehículo porque no le alcanzaba la plata y que vendía los pasajes que le
regalan en el Senado para poder ayudar a la gente.
Estos son los ingresos de Castillo en el senado:
Dieta: 65.000
Desarraigo: 20.000
Gastos de bloque: 40.000
Gastos de representación: 20.000
Pasajes aéreos: 40.000
Pasajes terrestres: 30.000
Total mensual: 215.000
Total anual: 2.580.000
Estas cuestiones parecen desconocidas para muchos radicales
de buena fe, con lo que las especies difundidas, producen mucho escozor y
muchos de ellos nos manifestaron que sienten como si una venda hubiera caído de
sus ojos y que ahora es como que pueden ver con mayor claridad, quiénes son los
que conducen el radicalismo desde hace décadas, mientras los más osados e
imaginativos, esperan por minutos, que los medios de comunicación den cuenta de
la misma especie, pero referenciada con el también inefable Brizuela del Moral
que también mantiene cuestiones con Andalgalá, por abandono y latrocinio
durante los 8 años de su gobierno.
Por de pronto, la masa de afiliados radicales no sabe qué
hacer ante este nuevo cuadro de situación y comienza a transitar sin rumbo ni
conducción, ya que en esta ciudad, tampoco nadie se ejerce conducción en el partido.