Detectaron fallas en la construcción del Estadio “Bicentenario”
“Al perro flaco nunca le faltan pulgas”. No es posible ocuparse del famoso estadio sin mencionar algún refrán que viene a cuento y –en simultáneo-, advertir que deben ser muy pocas las obras ejecutadas por el brizuelismo (en retirada) que no hayan sido objeto de críticas, algunas singularmente duras..
Y no es para menos puesto que en el caso del estadio, “la mega obra estrella”, “la niña mimada del Gobernador” considerado como “obra faraónica” de repente han aparecido grietas, hundimientos, hierros al aire, pérdidas de agua y otras particularidades que nos llevan a considerar –por una parte-, que los faraones contaban con excelentes inspectores de obra y por la otra, que en las áreas técnicas afectadas a estos asuntos, las cosas no funcionan para nada.
Es en esta clase de situaciones en las que el aficionado levanta su dedo acusador, se manda una robusta puteada porque se preparaba para el momento de pisar el estadio, de ubicarse en una tribuna y disfrutar de un espectáculo, contento de haber nacido,
Pero las esperanzas de nuestro aficionado se ven frustradas ante la mala noticia expresada por los defectos de construcción que presenta el susodicho campo de deportes que encierra uno de los misterios más grandes que imaginar se pueda: el costo final de una obra que comenzó con un presupuesto de 30 millones de pesos y que a esta altura de loa acontecimientos ya debe andar por una cifra diez veces superior..
Muchos creímos que, superado el problema del césped, todo sería “coser y cantar” y estábamos en una franca, auténtica, amplia y segura “recta final” pero nos equivocamos. Resulta verdadero que “al perro flaco nunca le faltan pulgas” y el estadio fue, desde sus inicios, un “perro flaco” signado por los problemas.
¿Qué más le puede ocurrir al estadio que impida su re-re-re inauguración supuestamente definitiva? Catamarca no es zona donde caigan aerolitos pero…en una de esas…cualquier cosa puede ocurrirle al estadio antes del 10 de diciembre.