Discriminadora serial al frente del INADI
Sus expresiones la condenan, su forma también. Casualmente una de sus primeras declaraciones al frente del INADI fue sobre la violencia contra la mujer.
Estamos hablando de María Luisa Moreno, quien recientemente fue designada al frente del
INADI Catamarca. Tal como se viene haciendo en organismos de trascendencia
nacional, estos espacios benefician al radicalismo local.
Y si hablamos de radicalismo, se habla de Moreno, quien es
trabajadora social de profesión y fue la responsable del área de Desarrollo
Humano en la gestión de Eduardo Brizuela del Moral, cuando el actual concejal capitalino
José Vega era titular del Ministerio de Desarrollo Social.
Si nos seguimos metiendo en su trayectoria militante, la
ahora titular del INADI tiene sus raíces en el sector renovador que lidera el
ex gobernador Eduardo Brizuela del Moral. Son de esas fanáticas partidarias que
llegan a discutir hasta en lo que no tiene razón de ser.
Discriminadora serial. Fue la propia Moreno quien se encargó
de dejar al descubierto lo más oscuro de su corazón, ese lado de odio hacia lo
que no es de su pertenencia política. Lo hizo en reiteradas oportunidades a
través de su cuenta de Facebook.
Así lo hizo contra la ex presidenta Cristina Fernández de
Kirchner, a quien se dirigió con una foto de un hombre arrastrando a una mujer,
comparando que así debía ser la salida de la ex jefe de Estado del gobierno. Y
lo más triste es que esa imagen logró alrededor de 50 me gusta, cuando debería
haber sido repudiada.
Y justamente, las primeras palabras expresadas por Moreno al
frente del INADI, fueron sobre esta temática tan latente en nuestra
sociedad. Una controversia genera porque habló que la mujer necesita ser
escuchada, que necesita espacios de contención, que el INADI va a trabajar
fuertemente para concientizar sobre la violencia contra la mujer, algunos de
los conceptos vertidos.
No se le puede creer a alguien que por no pertenecer a sus
ideales y levantar otra bandera política, dispara sin razón una batería de
insultos y una discriminación sin límites.
Lo más acertado sería eliminar esa cuenta y crear una nueva,
aunque el daño de sus palabras y el ímpetu por defenestrar a las personas y
caer en la discriminación, sea política o no, esa mancha no se borra.