El discurso de siempre y los agravios no paran
El intendente de Valle Viejo, Gustavo Jalile, tiene el discurso repetido que seguramente irá repitiendo durante toda su gestión hasta el hartazgo. Si bien reiteró lo que el mundo ya debe saber sobre la situación económica de la comuna, volvió a referirse a los docentes con agravios verbales.
Es repetitivo y hasta cansador las reiteraciones del
intendente Gustavo Jalile sobre la situación económica de la comuna, del "desastre”
que le dejó la gestión anterior, de que todos los recursos económicos son
destinados para el pago de sueldos y que no hay una moneda más para garantizar
los servicios, son los preferidos en su diccionario.
Pero el conflicto con los docentes municipales parece
haberle colmado la paciencia a Jalile, que además de no haberse presentado
frente a ellos en las diferentes reuniones (solo lo hizo una vez), ahora dice
que son ellos los que se esconden.
Hizo mención a esto sosteniendo que los docentes municipales
se habían comprometido a acompañarlo en las gestiones por la pelea de los
fondos con el gobierno provincial. Se supo que en varias oportunidades el referente
del SIDCa, Sergio Guillamondegui, se presentó varias veces y dialogó con
autoridades de Educación y hasta Hacienda de la provincia buscando destrabar el
conflicto.
Además de eso, algún tornillo está flojo, si se tiene en
cuenta que quien no quiere ver ni en figurita a los docentes es el propio
Jalile, quien manda a sus secuaces a las reuniones, mientras él prefiere hacer
otras cosas, como por ejemplo, declaraciones que pocas soluciones traen.
Esta vez, el jefe comunal dijo que los docentes chacareros "son
una vergüenza para el sistema”. ¿No se le habrá ido la mano? ¿Acaso quien
reclama una mejora salarial es una vergüenza?