El “divorcio express” y el concepto de “familia”

Las facilidades para obtener la disolución del vínculo matrimonial –que alguien bautizó como “divorcio express”-, puede tener una incidencia negativa para la concepción de “familia” que se ha manejado desde hace milenios en muchas sociedades y,  particularmente, en aquéllas vinculadas al catolicismo.  

divorcio
INFORMACION-GENERAL

No dejamos afuera a esas sociedades eminentemente machistas donde la poligamia es moneda corriente puesto que un individuo con media docena de esposas y  numerosos  hijos considera que es el jefe de “una familia”. No viene al caso señalar las condiciones en que se desenvuelve la existencia de las mujeres en esas familias en las que son sometidas a condiciones propias de esclavas. Tiene más valor una cabra de majada que  una mujer.

 En algunos lugares la cantidad de esposas está relacionada con la posición económica del hombre que se luce ante su comunidad. Es como entre algunos occidentales tener un Audi, un BMW o un Lamborghini y vivir en un “country”, por no citar otras formas de ostentación.

Durante décadas consideramos como algo indecoroso la existencia de personas viviendo en pareja y el término técnicamente correcto --“concubinato”--, tuvo y todavía tiene connotaciones no sólo peyorativas sino también vergonzantes para algunas personas.

Por cierto, hemos evolucionado a tal punto que ahora existe el matrimonio entre personas del mismo sexo.

Cuesta admitir qe en el siglo XVIII homosexuales y lesbianas eran condenados a muerte y ahorcados en las plazas públicas pero en pleno siglo XXI todavía hay países en los cuales esa condición de las personas es castigada con la máxima pena.

Contraer matrimonio –casarse--, es un acto que no ofrece ninguna dificultad y si a partir de ahora “descasarse” pasará por un trámite relativamente sencillo y veloz, esto podría dar lugar a que la gente no considere un acto responsable el matrimonio como institución fundamental. Es decir, el casamiento pasaría a ser algo relativamente devaluado o considerado –de última-,  como un argumento para convencer a una mujer que no acepta mantener relaciones  pre matrimoniales, la famosa “prueba de amor”.

Casarse para poder vincularse íntimamente con la mujer deseada podría exigir una inversión mayor que la que demandaría concurrir –por caso--, a un hotel alojamiento. Las fiestas de casamiento,, por modestas que sean, cuestan dinero pero tienen la ventaja de que los contrayentes reciben regalos, se toman fotos y cosas por el estilo.

Por cierto, la Iglesia hizo conocer su pensamiento y   través de un comunicado, los obispos que integran la Comisión Episcopal Argentina, presididos por José María Arancedo, consideraron que las reformas deben "garantizar la dignidad de la vida concebida, el valor del matrimonio entre el hombre y la mujer, la familia y la protección de todos los derechos del niño”.

No ignoramos que esto del matrimonio y los divorcios son temas para especialistas y nosotros no lo somos. Estamos abordando una cuestión desde el punto de vista del común de la gente que hace, por lo general, una apreciación  lineal y simplista de las cosas.

Será cuestión de esperar a que se sancione la ley pertinente y observar el comportamiento de la gente considerando que esta tipo de cuestiones impactará especialmente en los jóvenes que según estadísticas recientes, se muestran reacios a contraer nupcias y `prefieren vivir en concubinato amparados por un eufemismo como es “vivir en pareja” que suena mejor, es más elegante, menos chocante y lo hacen las grandes figuras del espectáculo,  las que salen en la TV y si aparece en la tele, debe ser bueno o digno de imitar según el mensaje que reciben millones de argentinos todos los días.

Podés leer también