Docente reflexiona sobre la educación

Paula Ortiz Jerez, filósofa y profesora en Ciencias de la Educación.

EDUCACIONALES

La educación para mí ha significado lo peor y lo mejor en mi vida, lo peor porque desde chica me vi en un sistema en el que estaba incomoda, no encajaba, quizá por tímida, quizá por no tener los recursos para encajar en la “normalidad”. 

Muy pocos saben las carencias de mi vida personal, las injusticias y los destratos que la escuela o colegio, mejor dicho, hizo conmigo (no es un tema para ahondar). Cuando más grande, ya en la secundaria, entendí, que eso de la escuela no me cuadraba por ningún lado, sumándole que fui educada en “colegios privados” confesionales, (con la inocente idea o esperanza de que eso es calidad educativa) ahí terminé por convertirme al ateísmo, primero por llevar la contra, después con argumentos y muy convencida.

En fin, el punto de todo esto es, lo que sucede en el interior de esas escuelas.  No falto el nunca el profesor o la profesora que decía que nunca llegaría a nada, que me iba a embarazar y tener hijos al rolete, o que simplemente era tonta y la cabeza no me daba, ESO es lo que hace el sistema con una, le hace creer que es todo eso y más… y una termina por creerlo.

Me comí el cuento de que nunca llegaría, pero aun así decidí probar suerte en la facultad, que a decir verdad fue duro al principio, pero es la suerte de todo ingresante, no tienen idea de lo que hace. Me encontré con profes que, si creyeron en mí, que vieron, algo… no sé qué. Pero algo, me dieron oportunidades, algo que nadie me había dado… muchos de ellos forjaron en mí una mirada esperanzadora en la educación, y una convicción con ella.

Me encontré a algunos compas que me contagiaron sus ganas de luchar por un mundo un poco menos malo, por un mundo más justo con quienes la vida ha sido en demasía injusta.  Me enseñaron a vivir la educación no como un pesar, sino como un gran placer, entre birras y debates tratando de arreglar un mundo que se cae a pedazos, tratando siempre de construir, tratando de transformar. Hoy, con todas mis vivencias, desafiando día a día a un sistema al que por antonomasia no debería de pertenecer, porque una persona como yo, que estaba condenada a tener mil hijos, a no terminar la secundaria, y que, como si fuera poco era tonta, puedo decir que el sistema se equivocó. Todos esos malos docentes me sirven de ejemplo para no seguir reproduciendo su nefasta y obsoleta pedagogía.

Si hay algo que le falta a este mundo son oportunidades, si hay algo que nos falta es esperanza, si hay algo que necesitamos desesperadamente, es dejar de ponerle a las personas la etiqueta en la frente.

Escribo esta reflexión porque después de la clase que tuve hoy con las chicas del penal entendí que lo que nos falta a muchas de nosotras son oportunidades, esperanza en nosotras mismas y un sistema que nos potencie…

Es triste ver que muchas se siguen comiendo el verso. Quizá por eso elijo dedicarme a la docencia, para desafiar a un sistema que los más poderoso organizan a su antojo y donde los más vulnerables solo la ven pasar. Quizá la elijo como acto de resistencia.

Fdo. Paula Ortiz Jerez.

 

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