El drama de los becados de Andalgalá

Andalgalá © Desocupados y becados se presentaban en el edificio municipal y en el Concejo Deliberante buscando respuestas y exigiendo explicaciones por los nombramientos hechos de manera vergonzosa.

POLITICA

Se vivieron situaciones de tirantez y nerviosismo en la Municipalidad y en el Concejo Deliberante de Andalgalá por la presencia de becados y desocupados que buscaban ser atendidos por las autoridades.

Estos becados exigen explicaciones sobre los siete nombramientos de familiares de los concejales que pasaron a planta permanente, y la situación de becados que denuncian haber sido eliminados del beneficio.

Los desocupados se hicieron presentes en el edificio municipal y en el Concejo Deliberante y solicitaron hablar con los concejales que estaban presentes en ese momento, el presidente del cuerpo José Luis Olas y el concejal Carlos Sánchez, sin embargo la policía se hizo presente en el lugar por solicitud de los ediles. 

Hay becados que denunciaron haber sido desafectados del sistema de becas lo cual los lleva a esperar respuestas en la municipalidad de donde fueron desalojados por parte de la policía quien pidió a los presentes retirarse del predio municipal donde cerraron las puertas y el portón lateral de acceso.

Los funcionarios solicitados para dar respuestas nunca aparecieron. En el caso del intendente Alejandro Páez no concurrió ayer al municipio, y el concejal José Luis Cativa, presente en el despacho anunció que iba a atender  a los vecinos pero sin mediar explicaciones subió a su camioneta y abandonó el municipio.

Ante ello, la gente se autoconvocó en el municipio donde sólo algunos percibieron el pago de la beca y los demás se quedaron murando. Se supo que las eliminadas serían alrededor de 500 personas

En el contexto de agresiones, llantos y desconsuelo, Jesica Ormachea, cronista del portal Mega Digital y Radio Mega, denunció que por parte de efectivos de infantería de la policía de la Unidad Regional N° 4, recibió empujones y codazos mientras era intimada a dejar el lugar donde se encontraba trabajando, específicamente en el interior del patio municipal, de donde fue retirada por la fuerza por parte de una oficial, quien la obligó a dejar el lugar, lo que constituye un claro ataque sobre la labor de la trabajadora de prensa.

Naturalmente, nos solidarizamos con la colega que fue víctima de la sinrazón y el prepo muy de moda en esta ciudad.

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