Duras críticas para Alfonsín y ahora el apoyo es para Jalile
El auditor general de la Nación salió con los tapones de punta contra la figura presidencial a la que apoyó fervientemente antes de las elecciones primarias. Luego de su manifiesto apoyo a Renato Gigantino, ahora aseguró que se encolumnará detrás de Gustavo Jalile.
El auditor general de la Nación, Horacio Pernasetti, dijo que las elecciones primarias eran una “encuesta” y que “hay que aprender a leer los resultados”, destacando el gran triunfo logrado por la actual presidenta y candidata a la reelección.
Además, reconoció que en octubre será muy difícil vencer el apoyo en todo el país que tuvo la presidenta Cristina Fernández. \"La presidenta sigue siendo el motor que tracciona todo y que sigue siendo difícil de vencer en la primera vuelta\", lanzó.
Otras de las conclusiones luego de una nueva derrota del radicalismo, fue que el mensaje que dio Ricardo Alfonsín, apoyado por todas las listas del Frente Cívico en estas elecciones primarias, “no fue el óptimo”. No se salvó el candidato presidencial de las garras de Pernasetti cuando apuntó diciendo que “no ha calado en la ciudadanía”. Al respecto, consideró que deberá modificar el mensaje para revertir la aplastante diferencia que obtuvo el kirchnerismo a nivel nacional.
En cuanto a las internas radicales en Catamarca, en la que Pernasetti apoyó la precandidatura de Renato Gigantino, ahora aseguró que tras ser Jalile el vencedor se encolumnarán detrás de su figura y candidatura. \"Todos nos vamos a encolumnar tras él para ganar la diputación nacional\", apuntó.
“Si no hubiera sido por el esfuerzo de estos tres candidatos, Alfonsín hubiese sacado el 12 por ciento también, como en el resto del país\", destacó continuando con las críticas hacia la figura presidencial del radicalismo.
Por otra parte, alertó al radicalismo a debatir puertas adentro luego de conocer los resultados que se dieron en las elecciones del pasado domingo. Según dijo, todavía quedan los retazos de la derrota del 13 de marzo, y que hasta el momento, el radicalismo no sacado los trapitos en su propia casa.