¿La educación nunca estuvo mejor?
El progresismo argentino y local, en general, carecen de una formación consistente y lo demuestran cada vez que pueden. Ayer la ministra María Julia Acosta sorprendió en un acto cuando dijo que la “educación nunca estuvo mejor (SIC)”.
Fue durante el estupendo acto de apertura de la Feria de Ciencia que organizaron muy sobriamente las autoridades de la Subsecretaria de Ciencia y Técnica del Ministerio de Educación, en el Predio Ferial.
No hay que ser un experto para alcanzar a comprender el estado de la educación argentina, que es mala, por distintos motivos claro, que ni vale la pena detenerse en mencionarlos, salvo que se pretenda realizar un diagnóstico para iniciar un camino de mejora. No este el caso.
Uno de los expertos más reconocidos de la educación argentina es Juan Carlos Tedesco, quien fue ministro de Educación de la Nación, en épocas del kirchnerismo. Tedesco tuvo que abandonar el cargo porque en cada reunión o acto en el que era invitado a pronunciar la palabra reclamaba la mejora de la educación nacional, para lo cual se apoyaba en los datos de las mediciones de la calidad educativa nacional, que dicho sea de paso caen año a año.
Tedesco decía con todas las letras exactamente lo contrario que María Julia Acosta, que la educación pasa su peor momento. Conocedor, sincero, Tedesco se tuvo que ir a su casa, lo reemplazó Alberto Sileoni. Pero así estamos, en esta educación que se desbarranca cuesta abajo perduran las Acosta y no los Tedesco.