El argentino que surfea las olas más grandes del mundo

Con tan solo 29 años ganó notoriedad tras surfear en el lugar mas arriesgado al que solo unos pocos llegan en Portugal. Cuenta su arriesgado primer día, cómo se entrena para ser un surfista de olas XXL y la forma en que maneja el miedo, el peligro y la adrenalina

Juan Cruz García Castañón. Oriundo de Mar del Plata
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Juan Cruz García Castañón surfea en Nazaré (Portugal), en medio de olas mutantes que lo convierten en el lugar más peligroso del mundo para un surfista. “Las olas llegan de distintos lugares y de forma sorpresiva, muy cerca de donde uno está, con un tamaño y fuerza que sólo existen ahí. Una cosa es verlas de afuera o en un video, y otra bien de cerca… Son monstruos, a veces de 30 metros, que permiten batir cada año los récords mundiales”, pone en contexto para que la gente que no sabe de surf conozca la dificultad de surfear en este pueblo costero entre Lisboa y Oporto, un spot único gracias a la presencia de un cañón submarino de 40 kilómetros de longitud y 5 de profundidad.

El marplatense de 29 años mira a su alrededor. Está al borde de las lágrimas. Pero no de miedo, sino de emoción. Se encuentra en el lugar que soñó desde que empezó a ilusionarse con surfear las olas más grandes del planeta. Y es su primera vez allí. Por un momento se abstrae y observa cómo, a metros, la elite de los surfistas baja esos olones y recuerda todo su trayecto: lo que le costó llegar hasta ahí, en todo sentido. De repente, cuando llega al pico de la ola, solito, ya sin su hermano -rebotado por las olas en el ingreso-, un par de motos de agua con experimentados surfistas se acercan. Y le dicen que el día no está para surfear así, remando, sin compañía de motos que lo ayuden –a entrar y tomar la ola- y socorran -si hay una caída o accidente-. Le sugieren que salga, pero se queda, fiel a su determinación y fe. Espera su tiempo y lo logra: baja un par de olas.

 

El marplatense esperando meterse en un mar mutante en Nazaré

 

“Ese día cumplí mi sueño. Y me gané el respeto de todos en Nazaré. Ellos dudaban, de mi surfing y personalidad. No me conocían. Me preguntaron de dónde era y cuando les dije de Argentina, se sorprendieron aún más. Me miraban como diciendo ‘¿este loco, qué hace acá?’’'. Y más sin moto de agua... Ese día es como que dijeron ‘si este pibe se mete remando, por las suyas, un día así, ya está… Es uno de los nuestros. Luego todos me saludaban en el pueblo, incluyendo (Garrett) McNamara, pionero en Nazaré y un mito en olas grandes”, explica este chico de 1m68 y 72 kilos que cobró fama en estos meses y eso generó la atención de Quiksilver, la empresa con filial en Argentina que lo contrató. “Fue muy emocionante. Por lo que es la marca a nivel mundial. Y porque es una de las que más apoya al surf de olas grandes. Que se fije en vos quiere decir que hiciste las cosas bien y tuviste resultados. Es una motivación gigante. Este año espero ir por más, quiero volver a Nazaré”, reconoce, sonriente.

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