El gobernador de La Rioja evalúa pagar futuras subas salariales con bonos provinciales
El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, anunció que la provincia podría volver a utilizar los denominados “Chachos”, oficialmente conocidos como Bonos de Cancelación de Deuda (BOCADE), como herramienta para afrontar futuros incrementos salariales de los trabajadores estatales.
La decisión surge en un contexto de fuertes restricciones financieras que afectan a las provincias argentinas y, según explicó el mandatario, busca amortiguar el impacto de la crisis económica sobre los ingresos de los empleados públicos.
Al referirse a la situación de las cuentas provinciales y al próximo pago del aguinaldo, Quintela reconoció las dificultades existentes, aunque aseguró que la obligación será cumplida. “Tengo dificultades, pero vamos a abonar igual. Vuelven los Chachos”, expresó.
El mandatario explicó que esta cuasimoneda, que ya había sido implementada anteriormente como mecanismo extraordinario, podría regresar bajo la misma denominación y comenzar a utilizarse para financiar aumentos salariales a partir de los haberes de julio, que se cobrarían en agosto.
Los BOCADE fueron creados como una herramienta de emergencia frente a las limitaciones presupuestarias y originalmente tenían vigencia hasta diciembre de 2024. Según Quintela, la experiencia anterior dejó resultados positivos y por ello considera viable volver a ponerla en funcionamiento.
“No quiero que pierdan, quiero que se pierda lo menos posible”, sostuvo el gobernador al referirse a la situación de los trabajadores estatales y a la necesidad de preservar el poder adquisitivo frente al complejo escenario económico.
No obstante, aclaró que los bonos no serían utilizados para el pago del aguinaldo. “Para el aguinaldo no, tal vez se pueda utilizar para un incremento”, precisó, dejando abierta la posibilidad de que los BOCADE formen parte de futuras recomposiciones salariales.
En paralelo, Quintela recordó que el gobierno provincial solicitó al Estado nacional un adelanto de coparticipación por 85.000 millones de pesos, aunque hasta el momento no obtuvo una respuesta favorable.
Durante una entrevista, el gobernador también se refirió al panorama económico nacional y aseguró que la situación que atraviesan las provincias es crítica. En ese sentido, mencionó problemáticas como el cierre de comercios, la caída de la actividad industrial, las dificultades de las pequeñas y medianas empresas y la pérdida de puestos de trabajo.
Asimismo, sostuvo que los gobernadores deberían avanzar en una estrategia conjunta para defender los recursos provinciales. “Todos los gobernadores nos tendríamos que poner de acuerdo, porque toda la riqueza la producen las provincias”, manifestó.
En otro tramo de sus declaraciones, Quintela cuestionó el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), al considerar que implica una cesión excesiva de recursos estratégicos. También dirigió críticas hacia el ministro de Economía, Luis Caputo, y a la política económica nacional.
Finalmente, planteó la necesidad de impulsar un modelo orientado al desarrollo productivo y a la industrialización del país. En ese marco, sostuvo que Argentina debe recuperar capacidades industriales, fortalecer su infraestructura y avanzar hacia un esquema económico autosustentable que permita generar empleo y crecimiento.