El Gobierno activa una ventana de emergencia para absorber pesos y controlar el dólar
A poco más de un mes de las elecciones legislativas nacionales, el gobierno de Javier Milei puso en marcha una ventana de liquidez de emergencia destinada a absorber los pesos que quedaron sueltos tras la última licitación de deuda, en un intento por evitar tensiones en el mercado cambiario y su eventual traslado a los precios.
El objetivo del equipo económico es controlar la circulación de dinero en el sistema bancario luego de que la administración libertaria solo lograra renovar el 61% de los vencimientos de deuda, dejando afuera unos $5,7 billones que deberán pagarse en efectivo a los acreedores. Para evitar que estos pesos generen presión sobre el dólar, la Secretaría de Finanzas anunció que el lunes 18 de agosto se realizará una licitación de deuda fuera de calendario, exclusivamente dirigida a bancos, con el fin de absorber el excedente.
Suba de tasas y apretón monetario
El ministro de Economía, Luis Caputo, implementó fuertes aumentos en los rendimientos de las Letras Capitalizables (LECAP), que pasaron de 29% a 69% anual en pocas semanas, superando más del doble la inflación mensual registrada por el INDEC en julio (1,9%). Federico Furiase, director del Banco Central de la República Argentina (BCRA), explicó que los pesos excedentes se absorberán mayoritariamente a través de encajes remunerados y la nueva licitación del Tesoro, manteniendo controlada la Base Monetaria Amplia.
El esquema implica que si el Tesoro no logra renovar el 100% de los vencimientos, pagará con reservas en pesos, aumentando la Base Monetaria pero no la Base Monetaria Amplia, evitando así un exceso de circulante que pueda afectar la tasa de interés o el tipo de cambio.
Medidas adicionales del Banco Central
Como parte del apretón monetario, desde el 18 de agosto se implementarán cambios en los encajes bancarios:
El efectivo mínimo exigido a los bancos pasará a controlarse día por día, en lugar de promedios mensuales.
Se aplicarán multas más severas para incumplimientos de encajes o exceso en posiciones en dólares, equivalentes a tres veces la tasa mayorista.
Se incrementará en 5 puntos porcentuales la exigencia de encajes para depósitos a la vista, plazos con cancelación anticipada y fondos money market hasta fines de noviembre, con opción de integrar parte de la exigencia con bonos en pesos emitidos por el Tesoro.
Un panorama desafiante
De acuerdo con un informe de Estudios Económicos del Banco Provincia, hasta las elecciones de octubre vencen unos $24 billones en deuda, equivalentes al 2,8% del Producto Bruto Interno (PBI) de Argentina, mientras que hasta diciembre la cifra asciende a $48,5 billones (5,6% del PBI).
El principal desafío del Gobierno es sortear estas licitaciones sin generar volatilidad en las tasas de interés ni tensiones en el mercado cambiario. Hasta el momento, las oscilaciones del dólar no se trasladaron de manera generalizada a los precios, pero cualquier recalentamiento de la divisa podría impactar en la inflación en la antesala de los comicios.