Fuerte presión sobre Adorni: el Senado podría avanzar con una histórica moción de censura

El jefe de Gabinete atraviesa su momento más delicado desde que asumió. En medio de rumores de renuncia y fuertes cuestionamientos de la oposición, el Senado define si habilita una sesión que podría abrir un proceso inédito para apartarlo del cargo.

POLITICA

La continuidad de Manuel Adorni al frente de la Jefatura de Gabinete atraviesa horas decisivas. Mientras crecen las versiones sobre una posible renuncia del funcionario, el Senado se prepara para una jornada clave en la que podría definirse el futuro político de uno de los principales integrantes del Gobierno de Javier Milei.

La expectativa está puesta en la reunión de labor parlamentaria convocada para este miércoles, donde los jefes de bloque analizarán la posibilidad de abrir el recinto y avanzar con el pedido de interpelación y la moción de censura impulsada por sectores de la oposición.

De concretarse la sesión y reunirse las mayorías necesarias, Adorni podría enfrentar un escenario sin precedentes desde la reforma constitucional de 1994, cuando se creó la figura del jefe de Gabinete. La posibilidad de una remoción mediante una moción de censura se convertiría en un hecho histórico dentro de la política argentina.

En las últimas horas, distintos trascendidos provenientes de ámbitos legislativos señalaron que dentro del propio oficialismo ya se analiza una eventual salida del funcionario como alternativa para descomprimir el conflicto político y evitar una derrota parlamentaria de alto impacto.

Según fuentes de la oposición dialoguista, varios interlocutores vinculados al Poder Ejecutivo dejaron entrever que la continuidad de Adorni estaría seriamente comprometida. Sin embargo, desde el Gobierno no hubo confirmaciones oficiales sobre una eventual renuncia.

El conflicto escaló luego de los cuestionamientos que recibió el jefe de Gabinete por las explicaciones brindadas respecto de su crecimiento patrimonial, situación que generó críticas tanto desde la oposición más dura como desde sectores considerados moderados.

A esto se sumó el malestar que provocó su decisión inicial de postergar hasta julio la presentación de su informe de gestión ante el Senado, una obligación establecida por la Constitución Nacional. La medida fue interpretada por varios bloques como una maniobra dilatoria y profundizó el enfrentamiento político.

La vicepresidenta Victoria Villarruel también quedó en el centro de la escena luego de impulsar la convocatoria a la reunión de jefes de bloque, obligando a todas las bancadas a fijar posición sobre el futuro del funcionario.

Mientras tanto, en la Casa Rosada se multiplican las negociaciones para evitar una sesión que podría convertirse en un duro revés para el Gobierno nacional. La definición se conocerá en las próximas horas y podría marcar un punto de inflexión en la relación entre el Poder Ejecutivo y el Senado.

Con el oficialismo intentando contener la crisis y la oposición decidida a avanzar, el escenario político permanece abierto y cargado de incertidumbre. El futuro de Manuel Adorni, uno de los hombres más cercanos al presidente Milei, parece depender de una negociación contrarreloj.

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