La elección de los candidatos

Andalgalá © Para el proceso electoral que se realizará en el mes de octubre, previa realización de las PASO, los partidos políticos deberían tener más cuidado en la nominación y elección de los candidatos.

POLITICA

Esto para no lamentar después los desencuentros como los que están sufriendo los votantes del peronismo andalgalense ante la inconducta partidaria y la incoherencia institucional de los concejales Guerrero, Némer y Álvarez.

Estos ediles, a poco de ser elegidos, se convirtieron en alfiles-sirvientes-obsecuentes del intendente Alejandro Páez y su imponderable ladero José Cativa.

Propios y extraños reconocen el enorme vacío legal existente en lo referente a que las bancas legislativas obtenidas por los candidatos pertenecen al partido que los nomina y no a ellos, en su calidad de meros representantes y voceros de la ideología, la metodología y de la articulación partidaria en procura del bien común, por encima de intereses y necesidades personales.

Para solucionar este tema, que cada vez se presta más para el abuso y la confusión, los legisladores deben ponerse a trabajar y determinar mediante leyes, a quién pertenecen las bancas; a los hombres o a los partidos, de ese modo se darán cuenta del enorme ahorro que significa el impedimento para formar tantos bloques unipersonales.

Estima la gente que para ser candidato, el nominado debe brindar mínimas garantías de lealtad al partido y al conjunto de personas que confían en su gestión. Deben ser hombres y mujeres probos, con alguna preparación institucional, sin demasiados "problemas de olla”, ni otras urgencias económicas, y con pocos hijos-hermanos-parientes-amigos en desgracia para quienes, el Estado es su tabla de salvación.

 

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