Emotiva jornada de fe y esperanza junto a futuras mamás en el templo franciscano
El templo franciscano San Pedro de Alcántara fue escenario de una emotiva jornada de encuentro, contención y espiritualidad durante la realización del 86° Encuentro de Mujeres Embarazadas, desarrollado el pasado sábado 16 de mayo en el marco del Año Jubilar Diocesano por el Bicentenario del nacimiento del Beato Mamerto Esquiú.
La actividad, organizada por la Pastoral de la Niñez, reunió a numerosas embarazadas acompañadas por familiares y amigos, quienes compartieron un espacio de reflexión, fe y acompañamiento en torno a la maternidad y la vida.
“Se vivió una jornada llena de amor, vida y bendición. Nos llenó el corazón ver a un numeroso grupo de embarazadas acompañadas por el amor de sus familias”, expresaron desde la organización, destacando la participación y el clima de fraternidad que se vivió durante toda la jornada.
Uno de los momentos más especiales del encuentro fue la presentación de cuatro bebés nacidos recientemente, conocidos afectuosamente como “egresaditos”, quienes fueron presentados ante la Virgen del Valle y consagrados a su cuidado maternal.
“Con mucha emoción los presentamos ante la Virgen del Valle, confiando en que Ella guiará cada uno de sus pasos”, señalaron desde la Pastoral.
Durante el evento también participó la psicóloga Soledad Ponce, quien brindó una charla centrada en la importancia del apego entre la madre y el niño durante los primeros años de vida.
En ese contexto, la profesional vinculó este lazo afectivo con la relación que unió al Beato Mamerto Esquiú con su madre, María de las Nieves Medina, resaltando el rol fundamental del amor materno en la formación humana y espiritual.
Desde la organización agradecieron especialmente a las madres presentes, a sus familias y al equipo de voluntarios que trabaja en cada edición de estos encuentros.
Finalmente, destacaron que este tipo de espacios buscan seguir acompañando a las futuras mamás desde una mirada integral, promoviendo la contención emocional, el acompañamiento espiritual y el fortalecimiento de los vínculos familiares.