¿De enemigos a amigos?
Andalgalá © En la mañana de ayer, se realizó en la Plaza 9 de Julio de la ciudad de Andalgalá, con la participación de las escuelas y autoridades locales, un acto conmemorativo al Día de la Memoria, organizado por la Municipalidad.
En el mismo se concretaron los rituales de rigor para estos
casos, reinaugurando el espacio histórico para estos eventos, situado al frente
de las ruinas del Templo Parroquial.
Llamó poderosamente la atención de propios y extraños que
por primera vez, el senador provincial José Perea, ex intendente, participara
del mismo, habida cuenta de su pública y manifiesta enemistad con Alejandro
Páez, hasta hace un par de semanas.
La presencia de ambos funcionarios, alegró a unos cuantos y enfureció
a muchos ya que nadie olvida la pirotecnia lanzada por el actual jefe comunal
hacia el senador, que iba desde la agresión mediática permanente de él y de sus
sicarios, hasta la denuncia puntual presentada formalmente en los tribunales
locales, con cargos de corrupción, malversación y otros nada edificantes para
el legislador que más de un dolor de cabeza sufrió por ello, que en vez de
tomar aspirinas decidió contraatacar esgrimiendo la ineptitud de Páez para
ejercer el cargo que ostenta, y expresar que el intendente es lo que es,
gracias a él que fue su aliado y ahora
su traidor enemigo.
Nadie entiende la semiótica del comportamiento porque, el
solo hecho de que Perea comparta palco con Páez es un inequívoco mensaje de que
alianza entre ambos está firmada ya, o en avanzadas negociaciones.
Ello nos conduce a pensar que evidentemente una especie de
amnesia se apoderó de los dos que claramente no los une el amor, sino el
espanto, como diría Borges por ahí.
Los une el profundo rencor hacia la gobernadora y el odio
hacia Ángel Mercado, los une la mutua necesidad de ciertas complicidades para
protegerse a la hora de rendir cuentas
por la rapiña del fondo de regalías mineras, y la imperiosa necesidad de
reforzar sus cuadro dirigenciales al solo efecto de continuar en el poder.
Para que esa alianza prospere, entendemos que Páez deberá
retirar los cargos de la Fiscalía aduciendo su equivocación a partir de declarar
la absoluta inocencia de Perea en los hechos denunciados, e instruir a
sus esbirros que le hacen prensa para que difundan la especie de que Perea es
su mejor e incondicional amigo.
Por su parte, Perea deberá decir por todos los medios, que
Alejandro Páez es el mejor y más sabio y ecuánime intendente que tuvo
Andalgalá. Que nunca dilapidó las regalías, que jamás traicionó al radicalismo,
y que el entorno que tiene, es en realidad, un consejo de asesores libres de culpa
y cargo.
Es medio difícil esta composición, pero como se sabe, en
política todo es posible, aunque la gente no crea nada y el pueblo siga siendo un
convidado de piedra.