Enfermo, ¿de qué?

Pedro Molas es uno de los cuatro diputados nacionales radicales que no votaron el proyecto de expropiación de YPF. Hay dudas en el radicalismo sobre su enfermedad, se piensa más en una  cercanía con el disidente Oscar Aguad, que desobedeció al bloque.

Molas
POLITICA

El radicalismo acompañó ayer en general el proyecto oficialista de expropiación del 51% de las acciones de Repsol en YPF con argumentos que apelaron a la \"coherencia\" histórica de la fuerza, y fuertes críticas al Gobierno por la falta de controles e inversiones en el área energética.

Las disidencias al interior del bloque que se hicieron públicas en la última semana, finalmente no resultaron una amenaza para la unidad de la bancada porque sólo fueron cuatro los que no votaron a favor, cuando el cordobés Oscar Aguad anunciaba que serían cerca de una docena. Su comprovinciano Hipólito Faustinelli y el rionegrino Hugo Castañón (ver abajo) optaron por salir del recinto al momento de la votación, mientras que el correntino Lucio Aspiazu se inclinó por votar en contra.

Pedro Molas por cuestiones de salud, se argumentó en principio, no estuvo en el recinto, aunque  en el seno del bloque atribuyen su “enfermedad” a una disidencia con la conducción que lo pondría más cerca de la posición del cordobés Aguad.

\"Somos un partido político nacional, orgulloso de su pasado y sus convicciones, siempre estamos pensando lo mejor para el país\", aseguró el jefe del bloque radical Gil Lavedra y remarcó en su exposición que como \"un gobierno es una coyuntura para un país, vamos a votar por lo que es mejor para la Patria\".

Para el jurista, la iniciativa oficialista \"no es la solución, pero es parte\" y es por eso que el radicalismo optó por \"el punto que hace a la coincidencia\".

\"Las razones que nos llevaron (a votar a favor) reposan en dos circunstancias: nuestra propia concepción de la democracia y la necesidad de hacer lo mejor para el país en un tema que requiere políticas de largo alcance\", insistió Gil Lavedra, sobre la postura que tomó el bloque opositor más numeroso. Molas, debe entenderse, no piensa así.

La mayoría de las exposiciones de los radicales estuvieron centradas en la necesidad de justificar el voto a favor -aún cuando esto los dejó alineados con el Gobierno nacional-, y marcaron fuertes críticas al oficialismo por la falta de control sobre la compañía y por el protagonismo que tuvieron en la década del 90, cuando se concretó la privatización.

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