Escalinata peligrosa

El pasado 30 de noviembre informábamos sobre un accidente ocurrido en la Casa de Gobierno cuando una señora resultó lesionada de cierta consideración al  rodar  por la escalera de acceso al piso superior de la sede gubernamental.

INFORMACION-GENERAL

Sucede que en la planta alta de la Casa de Gobierno funcionan numerosas dependencias que son una suerte de “escala obligatoria” para plurales trámites que debe cumplir el público. El único acceso habilitado es, precisamente, una bella escalinata que es –también-, una restallante “barrera arquitectónica”, tema sobre el cual se ha ocupado exitosamente el Arquitecto Basilio Bomczuk desde hace muchos años.

Entre el público que asiste diariamente a la planta alta de la Casa de Gobierno, hay personas mayores o excedidas de peso o con dificultades motrices para quienes ascender esa escalinata constituye no sólo una penuria sino también un  riesgo.

Hace cerca de cuatro décadas que en la sede gubernamental funciona un ascensor habilitado para trasladar al primer mandatario desde la planta baja hasta  su despacho. Obviamente, se trata de un coche relativamente pequeño que no se halla disponible para ser utilizado por el público. Digamos que es de “uso privado” para el gobernador y algún ocasional acompañante.

Habida cuenta que se registra un importante movimiento de personas que deben ascender  las escalinatas, tal vez sea llegado el momento de analizarla posibilidad de instalar un ascensor “de gran porte” –valga el término un tanto aeronáutico-, con capacidad para diez o doce personas, similar a los existentes en edificios públicos de varios pisos en los cuales este servicio es atendido por un ascensorista. En algunos lugares estos ascensores están  capacitados para admitir una camilla.

Se trataría de una inversión destinada  a facilitar el desplazamiento de las personas desde la planta baja hasta el piso superior agilizando notablemente el movimiento del público y eliminando los riegos que ofrece una rodada por las escaleras.

Suponemos que se trataría de una inversión que no pondría en riesgo la estabilidad gnómica de la provincia y significaría, en cambio, un gesto de consideración digno de ser destacado y aplaudido. 

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