Escándalo y papelón olímpicos, para que Argentina pierda en el debut
Un escándalo y papelón olímpicos, además de histórico, porque nunca antes había ocurrido algo así, se dio en el inicio de los Juegos Olímpicos de París 2024, porque el VAR anuló el gol del empate argentino, dos horas después de los incidentes que habían interrumpido el partido, y el Seleccionado de nuestro país perdió 1-2 con Marruecos, en el partido y jornada inaugurales de la competencia.
En un partido que quedará para la historia por su insólito final, la Albiceleste perdió en su debut en París 2024, luego de un parate de dos horas, por incidentes. De esta forma, no hubo milagro; Argentina no pudo conseguir la hazaña y Marruecos se quedó con el triunfo por 2 a 1
Un escándalo sin precedentes lo que ocurrió en el debut de la Selección Argentina Sub 23 en los Juegos Olímpicos París 2024. La Albiceleste perdía por dos goles de ventaja por un doblete de Soufiani Rahimi (46’PT y 50’ST) en el Estadio Geoffroy-Guichard, Giuliano Simeone (67’ST) marcó el descuento y Cristian Medina sentenciaba lo que hubiera sido el empate, en el minuto 60 del segundo tiempo, pero el VAR lo anuló.
Por incidentes provocado por los marroquíes, el juego se interrumpió durante más de unas dos horas, pero los jugadores volvieron al campo de juego, el VAR anuló el tanto de la igualdad convertido por Medina, y los de Javier Mascherano cayeron por 2-1.
Ni Soriano lo hubiera imaginado
Ni el exitosísimo escritor argentino, Osvaldo Soriano, autor del célebre relato "El penal más largo del mundo", se hubiera imaginado semejante papelón en la apertura de los Juegos Olímpicos de París 2024, aunque el final dio para titularlo con otro libro del genial literato: “Triste, solitario y final”
Estadio Geoffroy-Guichard de Saint-Etienne. Argentina y Marruecos. Julián Álvarez, Otamendi, Rulli y Hakimi. Más de 30 mil hinchas africanos y apenas un puñado de argentinos. Un árbitro susceptible. Un 2-2 agónico, con rebote, arquero y travesaño de por medio. Una invasión, un aluvión de vasos y un petardo que no terminó en tragedia de casualidad.
Que se te irrumpe. Que se terminó. Que se reanuda dos horas después. Que se juegan tres minutos Que está habilitado. Que está en offside. Todo combinado en el bochorno más grande del que se tenga memoria.
Después de un papelón histórico, la Selección perdió un partido al cabo de dos horas de incertidumbre, que siguieron a los incidentes: no se sabía si el encuentro había concluido o si se iba a reanudar ni si el gol de Medina era válido o no. Increíblemente, esto concluyó en derrota de la Albiceleste.