El escritor Eduardo Sacheri se entregó a una charla con sus lectores
“Escribir y leer son dos actividades bastante silenciosas y solitarias. Así que esto de poder encontrarse los que escriben con los que leen es una linda ocasión para una charla” dijo Eduardo Sacheri a modo de saludo a los lectores catamarqueños, una vez que se bajó del escenario del Cine Teatro Catamarca para compartir una charla mucho más cercana y distendida con sus lectores.
Su presencia en la provincia formó parte de
la programación del 3° Festival de la Palabra y las Artes que la Secretaría de
Cultura de la Provincia impulsa durante todo el mes de octubre con una gran
diversidad de propuestas artísticas y culturales que tienen como eje la
palabra.
Y sobre la palabra también habló Sacheri, durante su primera visita a Catamarca,
valorándola como recurso que –en la literatura- permite imaginar lo imposible,
meterse en la cabeza de los personajes y construir su psicología, logrando
hacerlos decir y hacer lo que uno quiere.
El periodista y escritor catamarqueño Juan
Francisco Uriarte fue quien presentó al escritor como alguien "que sabe vivir
de una manera muy argentina”, haciendo referencia a sus dos grandes pasiones:
el fútbol y la literatura. Y fue también quien lo llevó a recorrer a través de
preguntas algunas de sus obras.
Sacheri contó la trama policial de "La noche
de la usina”, novela con la que ganó el Premio Alfaguara 2016, habló de "La
pregunta de sus ojos”, novela que dio origen a la película "El secreto de sus
ojos” de Juan José Campanella. Y así enlazó cine y literatura y habló de la
diferencia entre escribir literatura y un guión.
Y, por supuesto, habló de futbol. Y de sus
cuentos de fútbol. Uriarte lo llevó con preguntas a ese terreno a partir de los
textos –columnas, cuentos y relatos- publicados en "Las llaves del reino” y
luego fueron los lectores los que tomaron la posta para ir hilando fino en sus
historias, sus personajes, sus inspiraciones.
Todos le agradecieron su sensibilidad y
muchos reconocieron haber terminado emocionados las lecturas de sus relatos de
fútbol, donde el fútbol termina siendo la excusa para hablar del hombre y sus
pasiones. O del hombre y sus desvelos.
Lejos de querer dar cátedra, Sacheri contó
que él empezó a escribir porque le hacía bien. "Además no me gusta hablar de mí
ni de mis cosas, entonces inventar historias es un modo indirecto de hablar de
las cosas que a mí me pasan”, dijo reconociendo que en sus historias suele ir
dejando "piedritas” autobiográficas o vinculadas a su vida que sólo él conoce.
Alguien del público evocó el cuento
"Independiente, mi viejo y yo”, que habla de la pasión por el rojo que le supo
transmitir su padre (fallecido a sus 10 años) y que -todos coincidían- era
memorable por la empatía y emoción que generaba entre sus lectores. "Rara vez
meto personajes de verdad en mis historias. Pero ‘Independiente, mi viejo y yo’
somos nosotros. O mis recuerdos de nosotros”, dijo destacando que "entre otras
funciones, la literatura tiene una función reparadora, cuando leemos y cuando
escribimos”.
Y, en ese sentido, admitió que escribió ese
cuento para exorcizar a su padre: "Es un cuento que yo uso para llorar a mi
viejo. Y cuando trascendió me encontré que hay millones de hinchas, no solo de
Independiente, que se sienten identificados porque hay algo ahí que nos une y
nos representa”.
Durante la charla, en la que Sacheri se dejó
llevar por las preguntas del público, habló de sus lecturas e influencias
literarias. "De adolescente descubrí a Cortázar, pero no al Cortázar de
Rayuela, sino al de sus cuentos. Creo con ellos y con su dificultad me recibí
de lector”, comentó tras mencionar a varios autores latinoamericanos que lo
marcaron en su juventud.
En la despedida y antes de sentarse a firmar
cuanto libro suyo hubiera dando vueltas por ahí, Sacheri dejó un último
consejo: "La clave para quien quiera ser escritor es leer y no parar de leer.
Creo que lo único que te educa el oído y la sensibilidad es leer”.