Especialistas de todo el país destacaron el Programa MAMISAN
En el marco del seminario organizado por el Ministerio de Salud de la Nación, se llevó a cabo el Cuarto Programa Internacional de Prevención de Cáncer Cérvico Uterino, en la que expertos de las 24 provincias y diferentes países (México, Colombia, Brasil, Reino Unido y Chile) expusieron sobre la temática y reconocieron los esfuerzos y logros de Argentina en el abordaje de esta problemática.
Cabe destacar, que Catamarca participó con integrantes del Programa MAMISAN junto con su referente, la Dra. Marcela Escribano, además de referentes de anotomía patológica y la Comisión de Salud de Senadores.
La Dra. Escribano destacó que “somos el único programa móvil a nivel nacional”, por lo que, Catamarca contó, además, de manera personal la experiencia a las provincias participantes.
La referente del MAMISAN fue invitada a disertar en el evento para transmitir el trabajo de estos 15 años continuos e imparables en la prevención de cáncer del cuello de útero y mamas, en las mujeres más vulnerables; en las poblaciones rurales dispersas de Catamarca las que por razones económicas, culturales y geográficas solo tienen acceso a dicho móvil.
La funcionaria resaltó que “sin el apoyo permanente del equipo de salud de la provincia a lo largo de nuestros 15 años, este programa solo sería un bello recuerdo”, por lo que instó a no bajar los brazos en la prevención de estas patologías y dijo “la atención primaria de la salud sigue siendo el pilar fundamental dentro del sistema sanitario”.
Trabajo
A raíz de las acciones que el Programa viene llevando a cabo, Catamarca es la provincia con la tasa más baja de mortalidad por cáncer de cuello de útero y de mamas del NOA.
El abordaje de la problemática en el país
El cáncer de cuello de útero afecta principalmente a las mujeres entre 35 y 64 años. En Argentina es el segundo cáncer más diagnosticado en mujeres y se estima que cada año se registran alrededor de 4.000 casos nuevos y mueren aproximadamente 1.800 mujeres a causa de esta enfermedad, a pesar de que puede prevenirse mediante la realización periódica del Papanicolaou (PAP), un examen sencillo, que no produce dolor y se realiza de manera gratuita en los centros de salud y hospitales de todo el país.
Si bien la prevención de esta patología se ha basado en la citología convencional (prueba del PAP), en los últimos años la comprobación de la relación causal entre el Virus del Papiloma Humano (VPH) y el cáncer cervical ha permitido el desarrollo de nuevas tecnologías para la prevención, como la vacuna contra el VPH y el test de VPH, una técnica de biología molecular para el tamizaje.
En nuestro país, la vacuna contra el VPH fue incorporada al Calendario Nacional de Vacunación en 2011, con aplicación de carácter gratuito y obligatorio para las niñas de 11 años. La misma protege contra dos tipos de VPH de alto riesgo oncogénico, responsables del 77% de los casos de cáncer de cuello uterino. El esquema de aplicación para las niñas de 11 años consiste en tres dosis: la primera al momento cero, la segunda al mes de la primera y la tercera a los seis meses, siendo imprescindible la aplicación del esquema completo para obtener una inmunidad adecuada.