“Esto no tiene razonamiento lógico y es una vergüenza para la Justicia”
Santa María © Así lo calificó el Dr. Oscar Romero a la investigación que está realizando hoy el fiscal Marcelo González después de ocho meses de la muerte de Guillermo Julio, y que hoy pretende involucrar a la familia Rivero quienes le alquilaban la habitación al locutor asesinado en febrero.
“Esto es una vergüenza para la justicia con lo que esta haciendo el fiscal con esta familia, pero la justicia va a ser responsable del daño moral de esta familia, eso les puedo asegurar”, dijo Romero a los trabajadores de prensa que buscaban su palabra después de que se supo del sorprendente accionar del fiscal luego de ocho meses de la muerte del locutor.
“Nosotros vemos con sorpresa la citación de toda la familia Rivero por un pedido de la fiscalía por un comparendo de esta familia, que al parecer el fiscal pretende realizar una nueva línea de investigación ya que la que realizaron el Dr. Sago y la gente de criminalística de Catamarca el Dr. González no le da asidero jurídico, es por eso que ahora yo estoy como abogado defensor de la familia Rivero porque al parecer veo que los quiere involucrar en una investigación que todavía él no la ha explicado, pero lo que llama la atención es que quiera involucrar a esta familia que fueron amigos del locutor y que además estuviera viviendo hace mas de 20 años junto a la familia Rivero”, señaló Romero.
Pero esto va mucho mas allá aun manifestó el abogado. “No nos deja de sorprender el pedido de las pruebas que esta haciendo con un colchón que esta tirado en el fondo de la casa después de siete meses, buscar pruebas y huellas digitales en una pieza que se ha limpiado infinidades de veces, el sentido común me dice, si no lo hice en el momento oportuno en febrero del 2012 que puedo encontrar en octubre, ocho meses después, esto nos llama la atención y sobre todo la falta de sensibilidad y sentido común sobre este matrimonio que son personas de mas de 70 años, lo que hoy están haciendo es un acoso judicial porque lo llaman a la mañana, a la tarde la noche que al otro día y si tiene alguna imputación concreta, clara, concisa se lo tiene que comunicar”, dijo el Dr. Oscar Romero.
Además el abogado aclaró, que esta familia ya declararon muchísimas veces, tanto con González, con Sago, con el Dr. Landivar, con criminalística y otra vez volver a lo mismo es un acoso jurídico terrible, apunto “aquí la relación de Cacho con la familia Rivero tiene una vinculación afectiva, emocional y familiar como para que se pueda ofender a esta familia diciendo que puedan estar involucrado, sin ninguna duda aquí se esta buscando un chivo expiatorio porque aquí fracaso la investigación, además quiero sostener que la otra investigación que hizo Sago junto a criminalística es mucho mas seria que esta, esa investigación fue hecha por profesionales, yo le doy mucho mas asidero a la investigación esa que a la que esta tratando de realizar hoy González después de ocho meses, porque no me va a decir que después de ocho meses va a encontrar huellas digitales en una habitación, de que mes están hablando hoy, que puede encontrar después de ocho meses, esto es totalmente absurdo y además las preguntas que están haciendo no tiene ninguna relación con el caso”, manifestó el abogado defensor.
Finalmente, Romero dijo que la familia Rivero lo que mas desean es que se descubra quien mató a Cacho Julio, pero no pueden ser sometidos a este calvario. “Esto es una vergüenza para la justicia con lo que están haciendo con esta familia, pero la justicia va a ser responsable del daño moral de esta familia”, sentenció Oscar Romero abogado defensor de la familia Rivero.
Realmente sorprende el Fiscal González más aún cuando hace menos de un mes también quiso involucrar a Gonzalo Barrionuevo el joven asesinado en la provincia de Tucumán, meses después de la muerte del locutor Cacho Julio, un joven al que lo mataron por robarle las zapatillas, un caso que nada tiene que ver con la muerte de Guillermo Julio y que se quiera manchar su memoria de este joven que solo luchó por defender sus pertenencia que con tanto esfuerzo su madre y su padre lograron comprarles para que pueda tener una vida llevadera en esa provincia donde estudiaba, y que un fiscal de la justicia catamarqueña quiera embarrar la cancha como comúnmente se dice, no deja de sorprender.
Más cuando se hace memoria y se recuerda aquella noche cuando era trasladado uno de los principales sospechosos desde la provincia de Córdoba por personal de criminalística por orden del fiscal subrogante Landivar y que al llegar ya estaba la orden del fiscal González para dejarlo en libertar sin que se le haya tomado declaración alguna, la verdad que cuando la justicia es lenta se convierte en injusticia lo dijo alguna vez el párroco de esta ciudad el padre Juan Solórzano.