Estrés laboral
Hace muy poco la gente ha comenzado a prestar atención a la influencia que tiene el estrés en la salud física, en el impacto económico que ejerce en la producción laboral así también en el desenvolvimiento social, anímico y hasta familiar.
Hizo falta esa toma de conciencia, para que los psicólogos,
médicos y científicos de la salud se hayan abocado a realizar estudios para
conceptualizar estrategias para mitigar los devastadores efectos que produce el
estrés.
EL CONCEPTO
Se define estrés como "el proceso o mecanismo psicofísico
con el cual el organismo mantiene su equilibrio interno, adaptándose a las
exigencias, tensiones e influencias a las que se expone en el medio en que se
desarrolla”.
Al respecto
Al mencionar la evaluación o atribución de estrés no podemos
dejar de lado la definición de Richard Lazarus: "estrés es el resultado de la
relación entre el individuo y el entorno, evaluado por aquel como amenazante,
que desborda sus recursos y pone en peligro su bienestar”.
Ante una situación de estrés, cada individuo responde de
maneras bien diferentes, cada cual pone en juego sus parámetros y reacciones
adaptativas para enfrentar el momento.
Así es que, cuando estas respuestas se realizan en armonía,
respetando los parámetros fisiológicos y psicológicos del individuo, el agente
estresogeno es adecuado en relación con la demanda y se consume biológica y
físicamente la energía dispuesta por el sistema general de adaptación, podría
llamarse adaptación adecuada (eutres).
Cuando por el contrario las respuestas han resultado
insuficientes o exageradas en relación con la demanda, ya sea en el plano
biológico, físico o psicológico, y no se consume la energía mencionada, se
produce el "distrés”, que por su permanencia (cronicidad) o por su intensidad
(respuesta aguda) produce el trastorno por estrés.
TRASTORNO POR ESTRÉS
Hasta llegar a la enfermedad de adaptación o enfermedad
psicosomática por estrés, el sistema deberá pasar por las fases de alarma,
resistencia y agotamiento. La angustia como respuesta psicológica, llevarán a
la enfermedad psicosomática por claudicación o agotamiento del sistema u órgano
afectado.
El distrés provoca situaciones capaces de desencadenar el
proceso de adaptación a las demandas o exigencias ambientales, o bien puede no
adecuarse esta persona a los otros seres humanos o a su entorno y someten al
individuo a un mayor grado de estrés, causando el mencionado trastorno.
Rafael (59), "desde que asumí este puesto publico, solo me
causo estrés y llanto, ya de antemano sabia que si bien el sueldo era
importante, también lo era la exposición publica, así es que ante terrible
escándalo social y político, me quebré anímicamente, tengo vergüenza, miedo,
angustia, no puedo hacer mas nada… solo pierdo”
Características básicas:
Como respuesta al acontecimiento traumático el individuo
presenta síntomas disociativos. Los sujetos con trastorno por estrés agudo
muestran una disminución de la reactividad emocional, lo cual suele traducirse
en una dificultad o imposibilidad para encontrar placer en actividades que
antes resultaban gratificantes y con frecuencia en un sentimiento de
culpabilidad.
A veces el individuo tiene dificultades para concentrarse,
tiene la sensación de estar separado de su cuerpo, experimenta el mundo como
irreal o fantástico o nota una progresiva incapacidad para recordar detalles
específicos del acontecimiento traumático. En el trastorno por estrés agudo
pueden aparecer síntomas de desesperación y desesperanza, que en ocasiones son
lo suficientemente intensos y persistentes como para cumplir los criterios del
trastorno depresivo mayor.
ESTRÉS LABORAL
Si aplicamos el concepto al ámbito de trabajo de los
individuos, podríamos ajustar la definición de estrés como "el desequilibrio
percibido entre las demandas profesionales y la capacidad de la persona para
llevarlas a cabo”.
No todos reaccionan de la misma forma: si la exigencia
laboral es adecuada a la capacidad, conocimiento y estado de salud de la
persona, el estrés tenderá a disminuir y podrá tener signos positivos,
estimulantes, que le permiten hacer progresos en el ámbito de trabajo,
gratificación personal, espiritual y material.
Una inadecuación entre demanda y adaptación generará mayor
"distrés”, en forma crónica e invalidante, con angustia, desesperanza,
indefensión y agotamiento.
Así, el mismo trabajo podrá generar un estrés agradable y
motivador o un estrés debilitante de las capacidades y valoraciones personales.
Es indudable que la capacitación y el manejo equilibrado entre la demanda y la
respuesta permiten al trabajador responder adecuadamente a la exigencia, con
bajo nivel de estrés.
Una formula tentativa: A mayor control sobre la demanda,
menor estrés. Por el contrario, un menor control en la decisión laboral, con
exigencias crecientes en el trabajo, generará un alto grado de estrés, ante el
elevado nivel de indefensión y menor capacidad psicológica para hacer frente y
controlar la situación estresante.
Para
Así,
Las personas que se encuentran sometidas a estrés tienden a
abandonar el empleo como respuesta de huida, lo que determina un alto índice de
rotación de personal en las empresas. Grave perjuicio económico para la s
empresas, ya que habrá de capacitar constantemente personal con el alto costo
que esto implica.
Factores estresares
organizacionales
Ambiente laboral inadecuado (baja motivación, estilo de
jefatura piramidal, etc)
Sobrecarga de trabajo (excesiva cantidad de horas sin
descanso).
Alteración de ritmos biológicos (trabajo nocturno).
Estimulación lenta y monótona.
Condiciones laborales inadecuadas (mala ventilación, poca
iluminación, maquinarias con desperfectos, etc).
Factores estresores
extra-organizacionales
Factores familiares, políticos, sociales y económicos que
inciden sobre el individuo. Las particularidades y períodos de la historia de
un país, su situación económica y social, inciden en forma directa sobre el
individuo. Así vemos cómo cualquier especialista en salud encuentra un aumento
de las enfermedades psicosomáticas ante las crisis económicas y un notable
aumento en los conflictos familiares y sociales.
Factores estresores
individuales
Baja tolerancia a la frustración. Escaso nivel de
capacitación. Características de personalidad: por ejemplo mal humor, poca
empatia con el prójimo, baja comprensión, discriminación, descuido de valores
morales. Así también son factores predisponentes las enfermedades médicas, los
accidentes, cambios de domicilio, divorcios, duelos.
Hacia una tendencia del disfrute de la vida.
Deben considerarse,
en tal sentido, la adopción, por parte de los individuos, de las siguientes
medidas:
– evaluar la situación vocacional con la que se lleva a cabo
la realidad profesional. Tomar conciencia de los medios de protección disponibles;
– Capacitarse;
– Mejorar los vínculos interpersonales;
– Evitar la contaminación entre los factores personales y
laborales;
– Manejo adecuado del tiempo libre;
– Modificar la conducta emocional laboral;
– Detectar, reducir y suprimir estresores;
– Ser realista;
– Definir prioridades;
– Desacelerar las actividades;
– Organizar el tiempo;
– Desarrollar estrategias de enfrentamiento del estrés;
– Cambiar el comportamiento laboral;
– Modificar el estilo de vida;
– Realizar una actividad física adecuada;
– Mantener una dieta equilibrada;
– Controlar las adicciones;
– Practicar técnicas de relajación y respiración;
– Consultar con un profesional según el grado de estrés;
– Encarar terapias médicas y/o psicológicas especializadas
en los casos graves.
Disminuir los estresores organizacionales no es tarea fácil,
pero la premisa fundamental pasará indudablemente por una correcta valoración y
evaluación del factor o los factores estresantes, sus causas, los factores
condicionantes y todas aquellas situaciones, ya sean individuales o grupales,
que inciden en el conflicto.
Al respecto
Por el PSICOLOGO –
ABOGADO, Dr. BRUNO JEREZ.