Estudiar el clima, una carrera con pronóstico reservado
Matilde Rusticucci, directora del Departamento de Ciencias de la Atmósfera y los Océanos en la UBA, analiza por qué hay tan pocos meteorólogos, pese a ser una excelente salida laboral, y explica los efectos del cambio climático en la Argentina.
Obviedad o paradoja, la primera frase del encuentro fue
"¿Qué calor que hace, no?”. No parecía una mala forma de romper el hielo si se
tiene en cuenta que la entrevistada no sólo es Doctora en Ciencias de
Matilde Rusticucci dirá, en un rato, que estudiar esta
disciplina no se trata simplemente de "mirar las nubes”, sino que implica
muchos años de estudio de los que, luego, la sociedad se verá beneficiada.
"Para saber por qué, hoy, hace tanto calor y, en tres días, va a hacer menos de
20 grados necesitás un meteorólogo, por ejemplo. Es muy interesante, porque,
además, la gente puede entender por qué, en esta zona, el clima varía mucho”,
puntualiza la investigadora del CONICET.
Por otro lado, Rusticucci cuenta que si tiene que ver el
pronóstico antes de salir de su casa elige el que ofrece el Departamento que
ella dirige. A lo sumo, puede mirar el del Servicio Meteorológico Nacional o
algún canal de televisión, donde muchos de los que aparecen estudiaron en las
aulas de Ciudad Universitaria. Pero, ¿sólo viven para prevenirnos de llevar
paraguas o no? Buen punto para arrancar la entrevista.
¿Qué visión cree que
tiene la sociedad sobre los meteorólogos? La investigadora Carolina Vera dice
que la gente los ve más como simples pronosticadores.
Sí, totalmente, es la visión típica del meteorólogo: es el
que aparece en los noticieros y dice si va a hacer frío o calor. Tal vez, la
gente piense que es algo hecho por computadoras y la verdad es que no es tan
sencillo. Poder pronosticar el tiempo requiere de mucha preparación y esfuerzo.
Por ejemplo, para poder alertar si la tormenta que viene tiene granizo –lo cual
implica guardar o no el auto-, el meteorólogo tiene que estudiar algo que se
conoce como microfísica de la nube. Implica años de estudio y especialización,
además de contar con la tecnología necesaria. Y es, apenas, una de las ramas de
la meteorología.
¿Y en cuáles otras
áreas pueden hacer su aporte?
En la agricultura, por ejemplo. Que este sector sepa cuánta
lluvia puede llegar a caer en determinado lugar o cuanto nivel de humedad habrá
en determinado período. Hay toda un área relativa a la contaminación
atmosférica, que estudia dónde se produce la contaminación, cómo se disipa y a
quiénes afecta. También está la rama que estudia la relación entre clima y
salud y se encarga de analizar cómo una ola de calor puede aumentar los niveles
de mortalidad en la población. Y, luego, están los que se dedican a la
investigación sobre los efectos del cambio climático. Cada una implica muchos
años de especialización.
¿Cómo se explica la
poca cantidad de alumnos que hay en esta carrera?
En general, son pocos los que estudian esta carrera en el
mundo, no es puramente un fenómeno local. Primero, la gente no sabe que es una
carrera que está en el área de Exactas, por lo que implica muchos conocimientos
sobre matemática y física para, luego, poder entender qué le pasa a la
atmósfera. No es simplemente una carrera en la que uno mira nubes. Además, hay
cierto desconocimiento, relacionado a lo que hablábamos antes: la gente piensa
"¿Para qué voy a estudiar algo si lo único que voy a hacer después es anunciar
por la tele si llueve o no?”.
Cuando en realidad la
oferta laboral es muy buena…
Totalmente, todos los que se reciben tienen trabajo. Por
ejemplo, todos los aeropuertos del país deberían tener un licenciado en
Ciencias Meteorológicas, para poder operar el aeropuerto. El mayor empleador
sigue siendo el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), pero el meteorólogo está
presente en otras instituciones como el INTA; el INA, el programa nacional del
manejo del fuego, etc. La pauta de lo
importante que resulta que el país cuente con meteorólogos es que el Ministerio
de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, el SMN y
Teniendo en cuenta la
percepción de la carrera, ¿considera que hace falta más divulgación en las
escuelas, para aquellos chicos que todavía no eligieron qué estudiar?
Claro. Lo que pasa es que en la escuela no se estudian estos
temas, salvo en casos muy puntuales e insertos en Geografía. Se incluyen varios
años de Química, Física y Biología y no se estudian las denominadas Ciencias de
Antes, mencionaba que
una de las ramas a estudiar es el Cambio Climático. A pesar de ser una carrera
con pocos egresados, ¿cuál es el aporte de Argentina en este campo?
Siempre hubo presencia de
¿Y en qué aspectos se puede
ver las consecuencias del Cambio Climático en Argentina?
Claramente hay aumentos de temperatura, no sólo a nivel
medio sino también en las temperaturas mínimas. Los meses de octubre,
noviembre, marzo y abril ya tienen temperaturas que, antes, estaban
restringidas al verano. Y se registró una mayor frecuencia de lluvias
concentradas en poco tiempo en algunas zonas y una disminución, en otras. Por
las proyecciones que se hacen este escenario va a seguir, y si la temperatura
sigue subiendo se va a potenciar más todavía.
Fuente: Agencia CTyS-UNLaM