El exilio obligado
Andalgalá © Desde ya, se puede visualizar, a escasos días para la realización de las elecciones generales en las cuales se elegirán las personas que, nada menos, regirán los destinos del país durante los próximos cuatro años, temor a las vendettas prometidas por algunos personeros del intendente de Andalgalá.
Con plata de regalías en mano se cree omnipotente y con la
suficiente seguridad de que va a ganar el comicio, y los ha enviado a
distribuir terror y veladas amenazas a todos los que no compartimos su perversa
metodología de trabajo militante e institucional, especialmente nuestro medio
que siempre ha tenido una crítica postura con respecto a su errático rumbo y al
inadmisible aislamiento y fragmentación en que ha sumido a esta comunidad.
Es sabido que en un proceso electoral se pueden producir
diversas circunstancias y la aparición de variables a las que el ciudadano ni
el dirigente pueden a veces resolver, y por más que uno construya certezas a
partir del sondeo de la realidad, un comicio es siempre sorpresivo, justamente
porque se trata de la expresión popular, de la anónima voz de la gente que se
manifiesta, de lo cual pueden salir resultados sorprendentes, más allá de
cualquier especulación.
Según tuvimos conocimientos y manifestaciones, seremos
varios, muchos, mejor, los que estaremos obligados al exilio de nuestro pueblo,
nada más porque este intendente nos habría condenado a la muerte y a la
marginalidad social, tal como ocurre en los regímenes totalitarios e
intolerantes en los cuales, reina el odio y los rencores caprichosos.
Presencia de ánimo y fuerza intelectual en mano, nos
mantendremos expectantes a la espera de los resultados de la elección del
domingo, para, a partir de ello, planificar nuestro futuro inmediato, porque la
"vendetta” ya está lanzada y los destinatarios definidos.